5 feb. 2009

Política e indicadores

Cuando la política tiene significados concretos

Que la política es un campo con muchos significados, no se discute. Que incluye ideas como disputa por el poder, definición del sentido de las acciones de una sociedad, medios y fines, distribución de los recursos, decisiones de qué, cómo y para quienes, sería un terreno sobre el que se puede acordar.

Lo que no es común en las acciones políticas de nuestra ciudad de Córdoba últimamente es encontrar coherencia entre la palabra y la acción, y lo que es menos común, coherencia entre las palabras o conceptos y sus indicadores. Me refiero a la dificultad de algunos políticos a manifestar sus opiniones y posiciones de manera clara y con referentes concretos. La política, la moral, la corrupción, la gestión, la justicia en la distribución de las responsabilidades, etc, son algunos conceptos que no siempre se expresan con sus indicadores, quedando los votantes sin la seguridad de que la idea se mide en iguales unidades, o sea, que estamos hablando de lo mismo.

Tenemos dos opciones, un político que se refiere, monocorde, a ‘lo que quiere la gente’ y no sale de expresiones como ‘calidad de vida’ , ‘servicios’ y ‘gestión’. Ese es un tipo de político, en términos de las tipologías ideales que dibujó Max Weber, que engaña. Engaña cuando usa conceptos a los que nadie se opone, conceptos ambiguos y que pretenden construir una imagen de político no confrontativo, ‘que quiere gobernar y no pelear’

La segunda opción es la un político que entiende que la política es un campo de lucha, un lugar donde se definen los qué, cómos y para quienes. Y no solo lo entiende, sino que también lo expresa públicamente. Y no solo lo expresa en público sino que muestra las herramientas para medir, para comprobar que lo que dice tiene sentido. A esto me refiero con la idea de ofrecer los indicadores del concepto.

Un ejemplo de lo que digo fue el concepto de gobernabilidad que utilizó ayer el Viceintendente de la ciudad, al referirse al rol de la bancada oficialista en el Concejo Deliberante de la ciudad. En la ciencia política hablar de gobernabilidad es una moda, una entre otras mas, una idea que tratan numerosos artículos de investigación en el mundo. En los medios de comunicación, también es una moda hablar de gobernabilidad cuando hay procesos de discusión en torno a la definición de políticas.

Carlos Vicente explicó con gran precisión, y en palabras de la calle, qué es la gobernabilidad. Para él, el indicador de una ciudad gobernable es una ciudad en la que sus dirigentes no se alejan demasiado de aquello que prefieren quienes son la base de sustentación , es decir, aquellos que votaron mayoritariamente al gobierno en cuestión. Cuando un político tiene olfato para entender que gobernabilidad no es evitar el conflicto, ni hablar de ‘gestión’, ni ‘de la gente’ y se juega su tranquilidad, confronta y se para frente a sus votantes y les dice con palabras claras cuál es la pelea, cual es el campo y porqué actúa de determinada manera en la lucha por el sentido, la política tiene significados concretos. Y vale la pena participar.

No hay comentarios.: