Inauguramos un espacio para las letras que en el espacio del arte, dicen de la política, y del sentido de la vida para algunos
Empezamos con un poeta músico canadiense,Leonard Cohen y su ' Democracy is coming' ( en breve, la traducción al castellano)
It's coming through a hole in the air
From those nights in Tiananmen Square
It's coming from the feel
That it ain't exactly real
Or it's real, but it ain't exactly there
From the wars against disorder
From the sirens night and day
From the fires of the homeless
From the ashes of the gay
Democracy is coming to the U.S.A.
It's coming through a crack in the wall
On a visionary flood of alcohol
From the staggering account
Of the Sermon on the Mount
Which I don't pretend to understand at all
It's coming from the silence
On the dock of the bay
From the brave, the bold, the battered
Heart of Chevrolet
Democracy is coming to the U.S.A.
It's coming from the sorrow on the street
The holy places where the races meet
From the homicidal bitchin'
That goes down in every kitchen
To determine who will serve and who will eat
From the wells of disappointment
Where the women kneel to pray
For the grace of God in the desert here
And the desert far away
Democracy is coming to the U.S.A.
CHORUS
[ Letras de Canciones encontraron en es.mp3lyrics.org/4VLP ]
Sail on, sail on
O mighty Ship of State!
To the Shores of Need
Past the Reefs of Greed
Through the Squalls of Hate
Sail on, sail on, sail on...
It's coming to America first
The cradle of the best and of the worst
It's here they got the range
And the machinery for change
And it's here they got the spiritual thirst
It's here the family's broken
And it's here the lonely say
That the heart has got to open
In a fundamental way
Democracy is coming to the U.S.A.
It's coming from the women and the men
O baby, we'll be making love again
We'll be going down so deep
That the river's going to weep
And the mountain's going to shout amen!
It's coming like the tidal flood
Beneath the lunar sway
Imperial, mysterious
In amorous array
Democracy is coming to the U.S.A.
CHORUS
I'm sentimental, if you know what I mean
I love the country but I
can't stand the scene
And I'm neither left or right
I'm just staying home tonight
Getting lost in that hopeless little screen
But I'm stubborn as those garbage bags
That time cannot decay
I'm junk but I'm still holding up
This little wild bouquet
Democracy is coming to the U.S.A.
Un grupo de amigos y profesores de distintas universidades nos juntamos para armar el CEPyS asociación civil sin fines de lucro (en corto:ONG). La meta: realizar, promover, y difundir estudios e investigaciones orientados al conocimiento de la realidad social y política, para el mejoramiento de la calidad institucional y democrática. El modo: Seminarios de discusión de investigaciones, cursos, investigaciones cuanticuali, intercambios académicos con gente de diversas universidades
18 ago 2008
5 ago 2008
La desnudez del Gobierno de Córdoba.
¿A favor de quién está el Gobierno de Córdoba? Una de las formas de verlo es relevar algunas de las leyes "fuertes" de los últimos tiempos del tándem De la Sota-Schiaretti.
Adela Coria
Legisladora por el Frente Cívico. Docente de Ciencias Económicas, UNC
María Luz Ezquerro
Mágister en RR.II. Docente Ciencias Económicas, UNC
El miércoles 30 de julio, la Legislatura provincial aprobó por el voto oficialista un ajuste al sistema jubilatorio y, en primera lectura, un aumento del Impuesto a los Ingresos Brutos. La razón invocada por el Gobierno de Schiaretti es que sencillamente el Gobierno nacional, desde fines de 2007, no envía los fondos que corresponden.
El discurso oficial apunta a culpar al Ejecutivo Nacional silenciando un problema que el “sentido común” anunciaba desde hace tiempo. Se inscribe en esta nueva manera de vaciar los acontecimientos de sentido y a los hechos, reducirlos, sin memoria, volverlos ahistóricos.
Pequeño detalle, olvidarse de toda la trama de acciones y complicidades llevadas a cabo para armonizar la previsión cordobesa con la nacional desde 2001 a la fecha. Esta deliberada lisura que omite una compleja realidad a la que los cordobeses se fueron adecuando no se puede pasar por alto. Tanto minimalismo esgrimido atenta contra todas las capas de la política y, una vez más, la bastardea.
Fue interesante la exposición de razones de todo el arco opositor, con mucho detalle de cifras a las que no es preciso aludir ahora, pero lo mejor estuvo dado en hacer entender más allá de que estamos en un momento crítico, que hace falta mucha más imaginación para resolver emergencias con políticas sustentables y gente seria puesta a resolver de un modo integral la matriz de ingresos y egresos de la economía cordobesa.
Y es aquí donde vale la pena detenerse para hacer una enumeración de cuestiones que vienen dándose en Córdoba, que en conjunto, como un “combo”, revelan la continuidad de una reconfiguración de poderes que significó el nuevo estado delasotiano, que no se dicen y conspiran certeramente contra la ominosa e inequitativa distribución de ingresos de la Provincia.
Las señales del Gobierno. ¿A favor de quién está el Gobierno de Córdoba?
Una de las formas de verlo es relevar algunas de las leyes “fuertes” de los últimos tiempos del tándem De La Sota-Schiaretti: 1. La venta a precio irrisorio del Batallón 141. 2. La exención de Ingresos Brutos, Inmobiliario, Sellos y consumos eléctricos de grandes empresas de telecomunicaciones y software. 3. La venta de cárceles provinciales (otra vez la memoria olvidada). 4. La posibilidad de endeudar más a la Provincia por 500 millones de dólares. 5. Las mismas exenciones (privilegios) a las tres automotrices Iveco, VW y Renault. 6. Un golpe a las jubilaciones. 7. Otro a la pequeña y mediana empresa con el aumento de II.BB. 8. Lo que vendrá.
Sin comentarios. O mejor sí, y sólo sobre una arista del impuestazo: aumentar la carga de Ingresos Brutos a las Pyme –que inevitablemente implicará impacto en el consumo y latente desocupación– en un contexto de apertura de mercados, un escenario globalizado que desde el Pacto Fiscal de 1993 recomienda su eliminación (por inequitativo y distorsivo), siendo que proveen aproximadamente el 70 por ciento del empleo privado, es de una torpeza de tal magnitud que jamás se sostendría en ninguna cátedra de Derecho Fiscal de nuestras universidades.
Otra forma de analizar a favor de quién está el Gobierno es poner la atención en lo que no se hace; por ejemplo, que no se revalúan propiedades urbanas y rurales desde 1993. No podemos olvidar tampoco el “dejar hacer” con la recaudación de impuestos al Estado en manos de Kollector, dato interesante para ciudadanos desprevenidos.
La tercera forma que se nos ocurre, es mirar qué hacen otros gobiernos provinciales. Sin ir más lejos, la semana pasada la Provincia de Buenos Aires aprobó con el apoyo no sólo del oficialismo sino de radicales y radicales K un nuevo esquema tributario que asegura la progresividad del mismo. Las empresas que pagarán Ingresos Brutos serán las que superan los 60 millones de pesos en ventas; el uno por ciento de los comercios tributará 3 por ciento ya que el 99 por ciento queda exento, y fundamentalmente se corrigen asimetrías y se prioriza el cuidado a la cadena de valor agroalimentaria.
Por último, aunque correspondería con esto prologar todo análisis de la economía cordobesa, el tema de la deuda pública incrementada formidablemente desde 1999, de 3.100 millones de pesos en valores corrientes a 12.000 millones de pesos (¿?) a la fecha. Acudimos a los análisis de Salvador Treber, que viene alertando sobre el manejo de los presupuestos provinciales, acusado siempre de tremendista, y que refiere a los dibujos de la “contabilidad creativa” y los agujeros negros donde se ocultan desfinanciamientos crónicos; no sólo la Caja de Jubilaciones, sino Banco de Córdoba, Apross, Lotería de Córdoba.
La “reinvención” del Estado proclamada por la leyes del delasotismo o el “Nuevo Estado” es un verdadero bluff, que se cae a pedazos y que cuesta cada vez más sostenerlo con embustes.
Como en un cuento de Andersen. Hans Christian Andersen construye en el cuento El traje nuevo del emperador una genial parábola sobre lo políticamente correcto y un brillante diagnóstico sobre la estupidez y la mentira, cuya actualidad es innegable.
La historia cuenta que dos pícaros convencen al emperador de que pueden tejerle un traje con una tela maravillosa que sólo verán los inteligentes; es decir, para los tontos será invisible. Obvio que durante la confección nadie ve la tela, ni el emperador ni los que lo rodean, pero ninguno quiere pasar por tonto y fingen admiración ante el supuesto traje y alaban el supuesto ropaje.
Llega el día del estreno del traje y el emperador sale acompañado de toda su corte que lo elogia profusamente, jamás reconociendo que no ve nada, hasta que un niño muerto de risa grita que el emperador va desnudo. Imaginad que toda la plebe cae en la cuenta burlándose y rechiflando el supuesto traje de inteligentes. A veces, hay que reconocerlo, la gente es así: te quiere y te alaba y enseguida te sepulta con el mismo entusiasmo.
De todas formas, el emperador, aunque consciente de su tontería (que no reside en no ver sino en pretender ver) decide aguantar hasta el fin. Con paso majestuoso y completamente en cueros continúa su camino mientras, a su espalda, los ministros, chambelanes y cortesanos siguen detrás, obedientes, sosteniéndole la cola con todo respeto.
Eso, todo el respeto que se le está faltando al pueblo.
© La Voz del Interior
Adela Coria
Legisladora por el Frente Cívico. Docente de Ciencias Económicas, UNC
María Luz Ezquerro
Mágister en RR.II. Docente Ciencias Económicas, UNC
El miércoles 30 de julio, la Legislatura provincial aprobó por el voto oficialista un ajuste al sistema jubilatorio y, en primera lectura, un aumento del Impuesto a los Ingresos Brutos. La razón invocada por el Gobierno de Schiaretti es que sencillamente el Gobierno nacional, desde fines de 2007, no envía los fondos que corresponden.
El discurso oficial apunta a culpar al Ejecutivo Nacional silenciando un problema que el “sentido común” anunciaba desde hace tiempo. Se inscribe en esta nueva manera de vaciar los acontecimientos de sentido y a los hechos, reducirlos, sin memoria, volverlos ahistóricos.
Pequeño detalle, olvidarse de toda la trama de acciones y complicidades llevadas a cabo para armonizar la previsión cordobesa con la nacional desde 2001 a la fecha. Esta deliberada lisura que omite una compleja realidad a la que los cordobeses se fueron adecuando no se puede pasar por alto. Tanto minimalismo esgrimido atenta contra todas las capas de la política y, una vez más, la bastardea.
Fue interesante la exposición de razones de todo el arco opositor, con mucho detalle de cifras a las que no es preciso aludir ahora, pero lo mejor estuvo dado en hacer entender más allá de que estamos en un momento crítico, que hace falta mucha más imaginación para resolver emergencias con políticas sustentables y gente seria puesta a resolver de un modo integral la matriz de ingresos y egresos de la economía cordobesa.
Y es aquí donde vale la pena detenerse para hacer una enumeración de cuestiones que vienen dándose en Córdoba, que en conjunto, como un “combo”, revelan la continuidad de una reconfiguración de poderes que significó el nuevo estado delasotiano, que no se dicen y conspiran certeramente contra la ominosa e inequitativa distribución de ingresos de la Provincia.
Las señales del Gobierno. ¿A favor de quién está el Gobierno de Córdoba?
Una de las formas de verlo es relevar algunas de las leyes “fuertes” de los últimos tiempos del tándem De La Sota-Schiaretti: 1. La venta a precio irrisorio del Batallón 141. 2. La exención de Ingresos Brutos, Inmobiliario, Sellos y consumos eléctricos de grandes empresas de telecomunicaciones y software. 3. La venta de cárceles provinciales (otra vez la memoria olvidada). 4. La posibilidad de endeudar más a la Provincia por 500 millones de dólares. 5. Las mismas exenciones (privilegios) a las tres automotrices Iveco, VW y Renault. 6. Un golpe a las jubilaciones. 7. Otro a la pequeña y mediana empresa con el aumento de II.BB. 8. Lo que vendrá.
Sin comentarios. O mejor sí, y sólo sobre una arista del impuestazo: aumentar la carga de Ingresos Brutos a las Pyme –que inevitablemente implicará impacto en el consumo y latente desocupación– en un contexto de apertura de mercados, un escenario globalizado que desde el Pacto Fiscal de 1993 recomienda su eliminación (por inequitativo y distorsivo), siendo que proveen aproximadamente el 70 por ciento del empleo privado, es de una torpeza de tal magnitud que jamás se sostendría en ninguna cátedra de Derecho Fiscal de nuestras universidades.
Otra forma de analizar a favor de quién está el Gobierno es poner la atención en lo que no se hace; por ejemplo, que no se revalúan propiedades urbanas y rurales desde 1993. No podemos olvidar tampoco el “dejar hacer” con la recaudación de impuestos al Estado en manos de Kollector, dato interesante para ciudadanos desprevenidos.
La tercera forma que se nos ocurre, es mirar qué hacen otros gobiernos provinciales. Sin ir más lejos, la semana pasada la Provincia de Buenos Aires aprobó con el apoyo no sólo del oficialismo sino de radicales y radicales K un nuevo esquema tributario que asegura la progresividad del mismo. Las empresas que pagarán Ingresos Brutos serán las que superan los 60 millones de pesos en ventas; el uno por ciento de los comercios tributará 3 por ciento ya que el 99 por ciento queda exento, y fundamentalmente se corrigen asimetrías y se prioriza el cuidado a la cadena de valor agroalimentaria.
Por último, aunque correspondería con esto prologar todo análisis de la economía cordobesa, el tema de la deuda pública incrementada formidablemente desde 1999, de 3.100 millones de pesos en valores corrientes a 12.000 millones de pesos (¿?) a la fecha. Acudimos a los análisis de Salvador Treber, que viene alertando sobre el manejo de los presupuestos provinciales, acusado siempre de tremendista, y que refiere a los dibujos de la “contabilidad creativa” y los agujeros negros donde se ocultan desfinanciamientos crónicos; no sólo la Caja de Jubilaciones, sino Banco de Córdoba, Apross, Lotería de Córdoba.
La “reinvención” del Estado proclamada por la leyes del delasotismo o el “Nuevo Estado” es un verdadero bluff, que se cae a pedazos y que cuesta cada vez más sostenerlo con embustes.
Como en un cuento de Andersen. Hans Christian Andersen construye en el cuento El traje nuevo del emperador una genial parábola sobre lo políticamente correcto y un brillante diagnóstico sobre la estupidez y la mentira, cuya actualidad es innegable.
La historia cuenta que dos pícaros convencen al emperador de que pueden tejerle un traje con una tela maravillosa que sólo verán los inteligentes; es decir, para los tontos será invisible. Obvio que durante la confección nadie ve la tela, ni el emperador ni los que lo rodean, pero ninguno quiere pasar por tonto y fingen admiración ante el supuesto traje y alaban el supuesto ropaje.
Llega el día del estreno del traje y el emperador sale acompañado de toda su corte que lo elogia profusamente, jamás reconociendo que no ve nada, hasta que un niño muerto de risa grita que el emperador va desnudo. Imaginad que toda la plebe cae en la cuenta burlándose y rechiflando el supuesto traje de inteligentes. A veces, hay que reconocerlo, la gente es así: te quiere y te alaba y enseguida te sepulta con el mismo entusiasmo.
De todas formas, el emperador, aunque consciente de su tontería (que no reside en no ver sino en pretender ver) decide aguantar hasta el fin. Con paso majestuoso y completamente en cueros continúa su camino mientras, a su espalda, los ministros, chambelanes y cortesanos siguen detrás, obedientes, sosteniéndole la cola con todo respeto.
Eso, todo el respeto que se le está faltando al pueblo.
© La Voz del Interior
31 jul 2008
¿En subte o desde un avión se podrá entender el mapa ideológico?
Izquierda, derecha, progresismo, liberalismo y conservadurismo (Download Argentina .08 )
Caminando por las calles argentinas por estos días es muy difícil entender las coordenadas ideológicas. Tiempo atrás, la explicación de esta dificultad era el amplio abanico ideológico que cubría el peronismo y así se miraba en este fenómeno la inexistencia de un sistema de partidos al estilo de los países desarrollados, ubicados a la izquierda y a la derecha de un continuum. También están quienes agregaron que ese esquema es anacrónico y que hay políticas aisladas que no necesariamente se encuadran en uno u otro lado de la línea ideológica.
Aún acordando con las diferencias entre un sistema de alineamientos ideológicos anteriores a la caída del muro de Berlín, aceptando que hay políticas que son captadas por ambas posiciones por ser políticamente correctas y que el peronismo agrega complejidad en nuestro país al entendimiento de la acción de los partidos, hay mas que eso.
Presenciamos un enloquecimiento anunciado del mapa partidario. Aunque nos acostumbramos, lo entendemos después de sufrir la decisión de votar, si tenemos que explicarlo a un extranjero volvemos a sentir la irracionalidad a la que nos hemos habituado.
El visitante, deslumbrado por las protestas sostenidas durantes la primera mitad del año, camina por el centro de Córdoba y hace preguntas difíciles de responder brevemente. ¿La izquierda no apoya la redistribución del ingreso ( y apoya al campo)? ¿La derecha exige mayor intervención del estado nacional (léase, salvación a la caja)? ¿Los representantes de una línea conservadora y protectora del status quo de sectores poderosos (léase el campo) subvierten el orden recortando derechos adquiridos de trabajadores? ¿los miembros de un partido a nivel provincial van a elecciones aliados con la formación nacional, que, a su vez, apoya a candidatos de otra agrupación en el mismo lugar?¿El progresismo (nacional) no cuida la práctica republicana de no discrecionalidad en la distribución de recursos?¿El neoliberalismo ( provincial) hace la misma cosa? ¿Ambas alineaciones ofrecen discursos de ética y moral, cuasi religiosa?
Imagino que quizás viajando en subterráneo podríamos entender las estructuras que no están a la vista de las relaciones políticas, lealtades personales que explican las alineaciones. Fulana está sostenido por Mengana y por eso opina contrariamente a su partido. Trabaja como legisladora pero vota en otro sentido. O un Fulano elegido para ser del poder legislativo, pero con un pedido de licencia pasó a ser parte del ejecutivo, aunque ¡zas! cuando es necesario lo piden en su antiguo puesto de trabajo. Y según vemos en estos días, el ida y vuelta no cesa. Parece que serán legisladores solo por un día.
Un paseo aéreo ( y dependiendo cual sea la línea de transporte!) también sería ilustrativo para obtener una visión panorámica de los territorios, sus pobrezas y riquezas, sus necesidades básicas y las obras de infraestructura indispensables y en algunos lugares, escasas.
La volatilidad de los alineamientos partidarios es tema de serios estudios universitarios desde hace tiempo pero ya se hace descarnadamente palpable en los debates de la vida cotidiana.
Supongamos una votante (A) que integra entre sus preferencias políticas los siguientes valores: defensa de los derechos humanos, intervención estatal para lograr equidad distributiva tanto entre personas como entre provincias y transparencia en las políticas. ¿A quien debería votar en elecciones de diputados en Córdoba en 2009 y en elecciones de gobernador y presidente en 2011? Y la misma pregunta corre para aquel votante (B) para quien la seguridad jurídica, los menores impuestos y el denominado federalismo son las prioridades.
Estos ciudadanos cordobeses tendrán dos opciones. La primera y mas costosa, es tomar un curso de historia de los partidos políticos y otro de teoría política para tomar una decisión informada. La segunda opción, probablemente las mas extendida, será votar según sus algunas pocas impresiones personales relacionadas con la simpatía o humildad o carisma de los y las candidatas. Es decir, un voto peligroso, que ata las políticas del futuro gobierno a las impresiones que el marketing instala. ¿Podremos aprender de las lecciones del campo, del recorte a las jubilaciones, que tenemos que preguntar antes de votar y controlar el cumplimiento y no sorprendernos una vez que ya los elegimos? Exijamos planes. Como si nos fuéramos a casar. Uno no se compromete con quien le causa simpatía pero con quien no comparte un plan de vida, de acción, no? Y( si lo hace, los resultado son inciertos)
Para quienes pretendemos una democracia previsible, coherente que nos permita elegir representantes de nuestras prioridades, la situación exige cambios. Podríamos llamar estos cambios con el genérco nombre de reforma política. O como sea. Pero insistamos, mientras tanto, explicitando las deficiencias, reconociendo la esquizofrenia del mapa ideológico partidario. Lo que tenemos no es lo único a lo que podemos aspirar.Me resisto a la resignación del 'es lo que hay'.
Hay posibilidades reales de vivir mejor, elegir lo que se quiere y manifestar coherentemente las preferencias. Ciertamente, necesitamos discutir por cuanto tiempo seguiremos así.
Valeria Brusco
Caminando por las calles argentinas por estos días es muy difícil entender las coordenadas ideológicas. Tiempo atrás, la explicación de esta dificultad era el amplio abanico ideológico que cubría el peronismo y así se miraba en este fenómeno la inexistencia de un sistema de partidos al estilo de los países desarrollados, ubicados a la izquierda y a la derecha de un continuum. También están quienes agregaron que ese esquema es anacrónico y que hay políticas aisladas que no necesariamente se encuadran en uno u otro lado de la línea ideológica.
Aún acordando con las diferencias entre un sistema de alineamientos ideológicos anteriores a la caída del muro de Berlín, aceptando que hay políticas que son captadas por ambas posiciones por ser políticamente correctas y que el peronismo agrega complejidad en nuestro país al entendimiento de la acción de los partidos, hay mas que eso.
Presenciamos un enloquecimiento anunciado del mapa partidario. Aunque nos acostumbramos, lo entendemos después de sufrir la decisión de votar, si tenemos que explicarlo a un extranjero volvemos a sentir la irracionalidad a la que nos hemos habituado.
El visitante, deslumbrado por las protestas sostenidas durantes la primera mitad del año, camina por el centro de Córdoba y hace preguntas difíciles de responder brevemente. ¿La izquierda no apoya la redistribución del ingreso ( y apoya al campo)? ¿La derecha exige mayor intervención del estado nacional (léase, salvación a la caja)? ¿Los representantes de una línea conservadora y protectora del status quo de sectores poderosos (léase el campo) subvierten el orden recortando derechos adquiridos de trabajadores? ¿los miembros de un partido a nivel provincial van a elecciones aliados con la formación nacional, que, a su vez, apoya a candidatos de otra agrupación en el mismo lugar?¿El progresismo (nacional) no cuida la práctica republicana de no discrecionalidad en la distribución de recursos?¿El neoliberalismo ( provincial) hace la misma cosa? ¿Ambas alineaciones ofrecen discursos de ética y moral, cuasi religiosa?
Imagino que quizás viajando en subterráneo podríamos entender las estructuras que no están a la vista de las relaciones políticas, lealtades personales que explican las alineaciones. Fulana está sostenido por Mengana y por eso opina contrariamente a su partido. Trabaja como legisladora pero vota en otro sentido. O un Fulano elegido para ser del poder legislativo, pero con un pedido de licencia pasó a ser parte del ejecutivo, aunque ¡zas! cuando es necesario lo piden en su antiguo puesto de trabajo. Y según vemos en estos días, el ida y vuelta no cesa. Parece que serán legisladores solo por un día.
Un paseo aéreo ( y dependiendo cual sea la línea de transporte!) también sería ilustrativo para obtener una visión panorámica de los territorios, sus pobrezas y riquezas, sus necesidades básicas y las obras de infraestructura indispensables y en algunos lugares, escasas.
La volatilidad de los alineamientos partidarios es tema de serios estudios universitarios desde hace tiempo pero ya se hace descarnadamente palpable en los debates de la vida cotidiana.
Supongamos una votante (A) que integra entre sus preferencias políticas los siguientes valores: defensa de los derechos humanos, intervención estatal para lograr equidad distributiva tanto entre personas como entre provincias y transparencia en las políticas. ¿A quien debería votar en elecciones de diputados en Córdoba en 2009 y en elecciones de gobernador y presidente en 2011? Y la misma pregunta corre para aquel votante (B) para quien la seguridad jurídica, los menores impuestos y el denominado federalismo son las prioridades.
Estos ciudadanos cordobeses tendrán dos opciones. La primera y mas costosa, es tomar un curso de historia de los partidos políticos y otro de teoría política para tomar una decisión informada. La segunda opción, probablemente las mas extendida, será votar según sus algunas pocas impresiones personales relacionadas con la simpatía o humildad o carisma de los y las candidatas. Es decir, un voto peligroso, que ata las políticas del futuro gobierno a las impresiones que el marketing instala. ¿Podremos aprender de las lecciones del campo, del recorte a las jubilaciones, que tenemos que preguntar antes de votar y controlar el cumplimiento y no sorprendernos una vez que ya los elegimos? Exijamos planes. Como si nos fuéramos a casar. Uno no se compromete con quien le causa simpatía pero con quien no comparte un plan de vida, de acción, no? Y( si lo hace, los resultado son inciertos)
Para quienes pretendemos una democracia previsible, coherente que nos permita elegir representantes de nuestras prioridades, la situación exige cambios. Podríamos llamar estos cambios con el genérco nombre de reforma política. O como sea. Pero insistamos, mientras tanto, explicitando las deficiencias, reconociendo la esquizofrenia del mapa ideológico partidario. Lo que tenemos no es lo único a lo que podemos aspirar.Me resisto a la resignación del 'es lo que hay'.
Hay posibilidades reales de vivir mejor, elegir lo que se quiere y manifestar coherentemente las preferencias. Ciertamente, necesitamos discutir por cuanto tiempo seguiremos así.
Valeria Brusco
2 jul 2008
'Yo soy apolitico'
El auge del ciudadano 'apolitico'
El ciudadano apolítico es político y todavía más que el político. Pero no lo reconoce, o lo que es peor: no lo sabe. Se aparta de cualquier filiación partidaria agitando la bandera Argentina. Aún votando lo hace a disgusto y enseguida que vota se arrepiente. Si por él fuera el voto sería calificado. Y él se incluiría como votante. Habla con desprecio de los políticos; y aún más de quienes están en funciones públicas. Y proclama que ningún gobierno le dio nada y que es más lo que le quitan. Es proclive a creer en cualquier dicho o rumor que descalifique a un gobernante o lo acuse de corrupto. El ciudadano apolítico repite frases como que “los que no trabajan es porque no quieren”. “Los sindicalistas son una manga de ladrones”. o “ Aquí lo que hace falta es disciplina”. Extraña el orden de las dictaduras. Y no entiende que haya que esclarecer tragedias del pasado. El ciudadano apolítico se horroriza más por la inseguridad que por el origen social que la provoca. Se aterra más ante un delincuente morocho que ante uno rubio. Aún siendo él morocho. Podría aplaudir un linchamiento sin juez, solo por sospechar del ajusticiado. Reniega de los fallos que no condenen a cadena perpetua y desprecia a los abogados defensores. Le atraen los líderes episódicos que enfrentan al poder público con rigor cívico; así como los líderes populares le parecen ramplones.
Cree en Dios, pero descree de quienes creen en otros dioses, o no creen. Pregona no tener prejuicios contra nadie salvo contra los que se los merecen. Piensa que hay demasiada inmigración que no es la apropiada. Considera también inapropiados a los homosexuales, travestis y prostitutas. Sólo sale a la calle cíclicamente por arrebatos que él llama espontáneos, aunque se autoconvoque con intención por cadena de Internet o por teléfono. Nunca esos arrebatos expresan demandas laborales y nunca coinciden con los trabajadores. Siente placer en demostrar descontento público. Y que esa demostración luzca diferente a las otras marchas de gente heterogénea y desordenada a la que traen de cualquier parte. Por eso protesta por el barrio; para que al lado suyo estén otros como él: no distintos. Cree no estar ideologizado: no comprende que su apoliticismo es ya una ideología. Solo sabe quienes son los enemigos: llevan la marca en el orillo: siempre hablan de la desigualdad y la pobreza. Está seguro que el país sería mejor sin políticos, sin vagos , sin delincuentes, y sin razas indeseables. Pero no explica cómo lo conseguiría y quien estaría a cargo del diseño. Acaso imagina un gran gerente nórdico, y un gabinete de técnicos impolutos que gobernaran con un barbijo. El ciudadano apolítico presume estar en una posición neutra en el centro perfecto. Pero está a la derecha.
Por Orlando Barone
El ciudadano apolítico es político y todavía más que el político. Pero no lo reconoce, o lo que es peor: no lo sabe. Se aparta de cualquier filiación partidaria agitando la bandera Argentina. Aún votando lo hace a disgusto y enseguida que vota se arrepiente. Si por él fuera el voto sería calificado. Y él se incluiría como votante. Habla con desprecio de los políticos; y aún más de quienes están en funciones públicas. Y proclama que ningún gobierno le dio nada y que es más lo que le quitan. Es proclive a creer en cualquier dicho o rumor que descalifique a un gobernante o lo acuse de corrupto. El ciudadano apolítico repite frases como que “los que no trabajan es porque no quieren”. “Los sindicalistas son una manga de ladrones”. o “ Aquí lo que hace falta es disciplina”. Extraña el orden de las dictaduras. Y no entiende que haya que esclarecer tragedias del pasado. El ciudadano apolítico se horroriza más por la inseguridad que por el origen social que la provoca. Se aterra más ante un delincuente morocho que ante uno rubio. Aún siendo él morocho. Podría aplaudir un linchamiento sin juez, solo por sospechar del ajusticiado. Reniega de los fallos que no condenen a cadena perpetua y desprecia a los abogados defensores. Le atraen los líderes episódicos que enfrentan al poder público con rigor cívico; así como los líderes populares le parecen ramplones.
Cree en Dios, pero descree de quienes creen en otros dioses, o no creen. Pregona no tener prejuicios contra nadie salvo contra los que se los merecen. Piensa que hay demasiada inmigración que no es la apropiada. Considera también inapropiados a los homosexuales, travestis y prostitutas. Sólo sale a la calle cíclicamente por arrebatos que él llama espontáneos, aunque se autoconvoque con intención por cadena de Internet o por teléfono. Nunca esos arrebatos expresan demandas laborales y nunca coinciden con los trabajadores. Siente placer en demostrar descontento público. Y que esa demostración luzca diferente a las otras marchas de gente heterogénea y desordenada a la que traen de cualquier parte. Por eso protesta por el barrio; para que al lado suyo estén otros como él: no distintos. Cree no estar ideologizado: no comprende que su apoliticismo es ya una ideología. Solo sabe quienes son los enemigos: llevan la marca en el orillo: siempre hablan de la desigualdad y la pobreza. Está seguro que el país sería mejor sin políticos, sin vagos , sin delincuentes, y sin razas indeseables. Pero no explica cómo lo conseguiría y quien estaría a cargo del diseño. Acaso imagina un gran gerente nórdico, y un gabinete de técnicos impolutos que gobernaran con un barbijo. El ciudadano apolítico presume estar en una posición neutra en el centro perfecto. Pero está a la derecha.
Por Orlando Barone
30 jun 2008
De políticos, académicos y muñecos inflables
El fin de semana que pasó, mientras se montaban carpas, se inflaban toros y pingüinos, un grupo bastante numeroso de académicos de distintos lugares del país se reunieron en la Universidad Di Tella, a discutir los hallazgos de sus investigaciones. Nada nuevo hasta aquí, en un país, que a pesar de sus crisis recurrentes y sus dificultades de articulación política y sus inequidades sociales, tiene científicos produciendo avances en muchas áreas. Este caso es llamativo porque el tema de agenda, planeado desde el año pasado era el federalismo y política subnacional ( este último es un término acuñado en la ciencia política recientemente para referirse a los estados no soberanos, es decir, las provincias o regiones o departamentos según sea el caso. )VER: http://www.utdt.edu//ver_contenido.php?id_contenido=2949&id_item_menu=4334
Los temas que se trataron incluyeron la relación de los partidos políticos nacionales y los partidos en las provincias, que ya no solo parecen no replicar el modelo bipartidista del siglo 20 en Argentina ( UCR- PJ) sino que tampoco reproducen el esquema de caudal electoral y capacidad de incidencia de algunas formaciones nacionales nuevas ( ARI, PRO, etc.) También se discutieron los datos sobre transferencias de recursos de nación a provincias y de estas a los municipios, mostrando y desagregando cuantos de esos recursos están en el presupuestos y son relativamente inflexibles a la manipulación, pero cuanto inciden los recursos ‘flexibles’ que se llamas asignaciones especiales u elípticamente ‘otras trasferencias’. Trabajos muy interesantes se ocuparon de analizar cuantos votos responden a cuantas trasferencias y cuales estrategias de negociación aplican los gobernadores con los presidentes según se trate de provincias ricas, pobres o con regalías, etc. Un trabajo muy novedoso y elaborado por docentes de la UCC reportó los hallazgos de la manipulación de recursos financieros del gobierno de De La Sota a los municipios amigos en forma de programa de asistencia municipios (PAM). Por ultimo un investigador, también de la UCC, se ocupó de las estrategias y usos del endeudamiento de las provincias con organismos multilaterales de crédito y las maniobras necesarias para la negociación con la nación quien es la autoridad en materia de endeudamiento externo. Uno de los investigadores mostró los primeros resultados de una encuesta a expertos en política provincial en la que quiere medir cual es el grado de democracia de cada provincia argentina. Con esta descripción solamente, el lector acordará que el temario fue pro demás interesante pero ¿ podría haber sido mas oportuno en estos tiempo de Argentina?
Entre las reflexiones finales y que llevarán a la publicación de una compilación, quedaron flotando temas que se estaban ‘actuando’ a pocos kilómetros de allí. Cuan poco poder tienen las legislaturas en los regimenes presidenciales y el impacto que esto trae cuando hay crisis. Tuvieron que pasar 100 días para que el congreso se involucrara, para que la sociedad empezara a recitar el credo constitucional. No había pasado antes, en esta magnitud que fuéramos tan republicanos. Cual es la representación naturaleza del mandato de nuestros representantes nacionales en el congreso? Los intereses sectoriales, los de la región de la que provienen, los del partido político que los nuclea? Los partidos políticos se pronuncian sobre políticas antes de gobernar? Elaboran programas serios y sostenibles de políticas en distintas áreas? Como electores, haciendo mea culpa, sabemos qué prometió el candidato que asumió una banca? ¿Cuánta plata es de los ricos y cuanta de los pobres? En un país que adoptó un sistema federal que por definición conserva potestades y delega otras pero además, parte y reparte entre sus miembros no solo según su capacidad contributiva sino también según su situación relativa de necesidad, de aislamiento, de recursos naturales etc.? Es decir, ¿Córdoba tiene que pelear para tener de vuelta la plata que produce sin repartir con santiago del estero o chaco? ¿Cuántos legisladores tiene que tener una provincia para que su voz sea oída pero a la vez que no se los use como coto de voto oficialista a cambio de unas pocas trasferencias nacionales?
Son días de mucha ansiedad y tensiones peligrosas pero yo celebro que estemos discutiendo estos puntos. Ojalá no se cierren los debates con alguna banelco o con intimidaciones de otra época. Ojalá pudiéramos aprender de la lección nacional para mirar que cuando la legislatura de Córdoba, que es la que reporta el peor sistema de asignación de votos en bancas, incluso en nuestro país que es segundo en malaportionment en la región. Nuestra legislatura no solo no controla al ejecutivo, no lo ha hecho nunca desde el retorno democrático, sino que ahora está dibujada en un mapa de distritos uninominales casi ridículo y tiene la potestad, eso sí, de endeudarnos con 500 millones como si votaran el beneplácito por el día de la bandera. La Caja de jubilaciones está en rojo y nos enteramos cuando es tarde, pero legisladores opositores, profesionales idóneos e independientes y muchos otros advirtieron de ello a su tiempo. Si la legislatura fuera un espacio de poder y no ‘una escribanía del ejecutivo’ nos deberíamos quejar tanto en el Congreso nacional como en Deán Funes e Independencia, donde se asienta la lagislatura provincial en Córdoba.
Por Valeria Brusco
Los temas que se trataron incluyeron la relación de los partidos políticos nacionales y los partidos en las provincias, que ya no solo parecen no replicar el modelo bipartidista del siglo 20 en Argentina ( UCR- PJ) sino que tampoco reproducen el esquema de caudal electoral y capacidad de incidencia de algunas formaciones nacionales nuevas ( ARI, PRO, etc.) También se discutieron los datos sobre transferencias de recursos de nación a provincias y de estas a los municipios, mostrando y desagregando cuantos de esos recursos están en el presupuestos y son relativamente inflexibles a la manipulación, pero cuanto inciden los recursos ‘flexibles’ que se llamas asignaciones especiales u elípticamente ‘otras trasferencias’. Trabajos muy interesantes se ocuparon de analizar cuantos votos responden a cuantas trasferencias y cuales estrategias de negociación aplican los gobernadores con los presidentes según se trate de provincias ricas, pobres o con regalías, etc. Un trabajo muy novedoso y elaborado por docentes de la UCC reportó los hallazgos de la manipulación de recursos financieros del gobierno de De La Sota a los municipios amigos en forma de programa de asistencia municipios (PAM). Por ultimo un investigador, también de la UCC, se ocupó de las estrategias y usos del endeudamiento de las provincias con organismos multilaterales de crédito y las maniobras necesarias para la negociación con la nación quien es la autoridad en materia de endeudamiento externo. Uno de los investigadores mostró los primeros resultados de una encuesta a expertos en política provincial en la que quiere medir cual es el grado de democracia de cada provincia argentina. Con esta descripción solamente, el lector acordará que el temario fue pro demás interesante pero ¿ podría haber sido mas oportuno en estos tiempo de Argentina?
Entre las reflexiones finales y que llevarán a la publicación de una compilación, quedaron flotando temas que se estaban ‘actuando’ a pocos kilómetros de allí. Cuan poco poder tienen las legislaturas en los regimenes presidenciales y el impacto que esto trae cuando hay crisis. Tuvieron que pasar 100 días para que el congreso se involucrara, para que la sociedad empezara a recitar el credo constitucional. No había pasado antes, en esta magnitud que fuéramos tan republicanos. Cual es la representación naturaleza del mandato de nuestros representantes nacionales en el congreso? Los intereses sectoriales, los de la región de la que provienen, los del partido político que los nuclea? Los partidos políticos se pronuncian sobre políticas antes de gobernar? Elaboran programas serios y sostenibles de políticas en distintas áreas? Como electores, haciendo mea culpa, sabemos qué prometió el candidato que asumió una banca? ¿Cuánta plata es de los ricos y cuanta de los pobres? En un país que adoptó un sistema federal que por definición conserva potestades y delega otras pero además, parte y reparte entre sus miembros no solo según su capacidad contributiva sino también según su situación relativa de necesidad, de aislamiento, de recursos naturales etc.? Es decir, ¿Córdoba tiene que pelear para tener de vuelta la plata que produce sin repartir con santiago del estero o chaco? ¿Cuántos legisladores tiene que tener una provincia para que su voz sea oída pero a la vez que no se los use como coto de voto oficialista a cambio de unas pocas trasferencias nacionales?
Son días de mucha ansiedad y tensiones peligrosas pero yo celebro que estemos discutiendo estos puntos. Ojalá no se cierren los debates con alguna banelco o con intimidaciones de otra época. Ojalá pudiéramos aprender de la lección nacional para mirar que cuando la legislatura de Córdoba, que es la que reporta el peor sistema de asignación de votos en bancas, incluso en nuestro país que es segundo en malaportionment en la región. Nuestra legislatura no solo no controla al ejecutivo, no lo ha hecho nunca desde el retorno democrático, sino que ahora está dibujada en un mapa de distritos uninominales casi ridículo y tiene la potestad, eso sí, de endeudarnos con 500 millones como si votaran el beneplácito por el día de la bandera. La Caja de jubilaciones está en rojo y nos enteramos cuando es tarde, pero legisladores opositores, profesionales idóneos e independientes y muchos otros advirtieron de ello a su tiempo. Si la legislatura fuera un espacio de poder y no ‘una escribanía del ejecutivo’ nos deberíamos quejar tanto en el Congreso nacional como en Deán Funes e Independencia, donde se asienta la lagislatura provincial en Córdoba.
Por Valeria Brusco
18 jun 2008
Al día siguiente de la calle
A mi no me gusta la calle como espacio de definición de argumentos válidos.
Y no es fácil tomar posición en estos días, sobre todo para gente como yo, que nos ubicamos en la llamada centro izquierda, la política progresista que reclama redistribución del ingreso como norte de la política. Para quienes creemos - como creía Rousseau- que cuando hay una distancia suficientemente grande entre el que mas tiene y los que menos tienen como para que los primeros compren a los segundos (Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad; 1750) no hay posibilidad de libertad. Es decir, la igualdad es el fundamento de la libertad.
En este lado de la política, entonces, es muy complicado definir posición frente al gobierno nacional. No acuerdo con los productores de soja que piden que no les aumenten las retenciones. Y no acepto que sus argumentos incluyan la falta de transparencia de las políticas, la discrecionalidad en el reparto, etc. No. Se quejan porque les afectaron sus intereses privados. Y hasta ahí es la política: unos pierden y otros ganan según el partido político que gobierne.
Sin embargo es complicado acordar del todo con la acción del gobierno en término de metodologías, prioridades y estilos. No solo no acuerdo con obras faraónicas millonarias y financiadas de modos dudosos, ni con la falta de poder otorgado al Congreso nacional como espacio de discusión de distribución de recursos sino que me opongo a los modos de ocupar el espacio público: la calle como ágora perfecta.
Mi oposición a que la calle se transforme en el legitimador de la autoridad por excelencia se funda en la preocupación por la salud y sostenibilidad de la democracia. Si solo el número en la calle muestra el poder, ¿para qué votamos? En la calle solo se vota una sola cosa: si/no, acompañar/ oponer. A la calle se llega siguiendo impulsos, mensajes de texto, ganas de socializar, jóvenes, ruido, fiesta, y llegan quienes pueden. No van las madres con niños pequeños, los que no tiene auto, no van los que tiene dificultades para caminar o quienes viven lejos de los centros de reunión. No van los que trabajan a esa hora, o los que no gustan de las aglomeraciones. En fin, la lista podría seguir. El punto es que la calle no es democrática. No permite debate. No es el pueblo, no es la gente. Y esto último se debe a que la apelación populista al ‘pueblo’ o mas híbrida a ‘la gente’ es una apelación emotiva, que busca efectos movilizadores, pero no es abarcativa ni exhaustiva. Gente como yo, somos pueblo y no fuimos al cacerolazo.
Gente como yo, que soy gente y pueblo y ciudadanía con derechos civiles y políticos queremos defender la democracia inclusiva, que cobre mas a los que mas tienen para distribuir entre los que mas necesitan, de manera transparente y debatida y queremos defenderla con métodos democráticos. El único método , hasta ahora, que permite que vayan quienes no tiene auto, quienes tiene dificultades para caminar, quienes tienen bebes pequeños, etc., es la urna el día de la votación. Y al día siguiente, los representantes que fueron elegidos por ese medio, son nuestra voz.
valeria brusco
Y no es fácil tomar posición en estos días, sobre todo para gente como yo, que nos ubicamos en la llamada centro izquierda, la política progresista que reclama redistribución del ingreso como norte de la política. Para quienes creemos - como creía Rousseau- que cuando hay una distancia suficientemente grande entre el que mas tiene y los que menos tienen como para que los primeros compren a los segundos (Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad; 1750) no hay posibilidad de libertad. Es decir, la igualdad es el fundamento de la libertad.
En este lado de la política, entonces, es muy complicado definir posición frente al gobierno nacional. No acuerdo con los productores de soja que piden que no les aumenten las retenciones. Y no acepto que sus argumentos incluyan la falta de transparencia de las políticas, la discrecionalidad en el reparto, etc. No. Se quejan porque les afectaron sus intereses privados. Y hasta ahí es la política: unos pierden y otros ganan según el partido político que gobierne.
Sin embargo es complicado acordar del todo con la acción del gobierno en término de metodologías, prioridades y estilos. No solo no acuerdo con obras faraónicas millonarias y financiadas de modos dudosos, ni con la falta de poder otorgado al Congreso nacional como espacio de discusión de distribución de recursos sino que me opongo a los modos de ocupar el espacio público: la calle como ágora perfecta.
Mi oposición a que la calle se transforme en el legitimador de la autoridad por excelencia se funda en la preocupación por la salud y sostenibilidad de la democracia. Si solo el número en la calle muestra el poder, ¿para qué votamos? En la calle solo se vota una sola cosa: si/no, acompañar/ oponer. A la calle se llega siguiendo impulsos, mensajes de texto, ganas de socializar, jóvenes, ruido, fiesta, y llegan quienes pueden. No van las madres con niños pequeños, los que no tiene auto, no van los que tiene dificultades para caminar o quienes viven lejos de los centros de reunión. No van los que trabajan a esa hora, o los que no gustan de las aglomeraciones. En fin, la lista podría seguir. El punto es que la calle no es democrática. No permite debate. No es el pueblo, no es la gente. Y esto último se debe a que la apelación populista al ‘pueblo’ o mas híbrida a ‘la gente’ es una apelación emotiva, que busca efectos movilizadores, pero no es abarcativa ni exhaustiva. Gente como yo, somos pueblo y no fuimos al cacerolazo.
Gente como yo, que soy gente y pueblo y ciudadanía con derechos civiles y políticos queremos defender la democracia inclusiva, que cobre mas a los que mas tienen para distribuir entre los que mas necesitan, de manera transparente y debatida y queremos defenderla con métodos democráticos. El único método , hasta ahora, que permite que vayan quienes no tiene auto, quienes tiene dificultades para caminar, quienes tienen bebes pequeños, etc., es la urna el día de la votación. Y al día siguiente, los representantes que fueron elegidos por ese medio, son nuestra voz.
valeria brusco
16 jun 2008
ANONIMA Y MASIFICADA, NO
son las 19 hs del lunes 16 de junio 2008 y me asusta la convocatoria por celulares a tocar bocina y cacerolas. Yo le desconfío a la protesta anónima que tira la piedra y esconde la mano. Hay directos beneficiarios del ruido masificado, conducido, manipulado. no quiero democracia directa, en la calle, quiero líderes que se responsabilicen de sus políticas y ciudadanos que los premien o castiguen en las urnas. Valeria Brusco
11 jun 2008
sábanas y manteles en política
Aunque muy auspicioso el nivel de interés sobre la reforma política, es bueno ser prudentes y no cargar tanto la mochila porque si a la idea, casi mágica, de una reforma salvadora le sumamos algunas inexactitudes, llegaremos agotados por el peso de las expectativas irrealizadas y no será un acampar feliz.
Entonces, empecemos por las inexactitudes. Las listas sábanas y las boletas sábanas tienen algunos atributos comunes, como la sábana y el mantel, ambos de tela. Pero no son lo mismo y lo que es más importante, remiten a discusiones muy diferentes.
La lista sábana implica el modo de agrupar en un papel una lista larga (y grande como una sábana) de candidatos a cargos legislativos que pueden ser diputados nacionales, provinciales o concejales. Uno no puede modificar el orden , si Fulano está primero pero a mi me gusta mucho mas Mengana que está octava, no puedo mas que votar el bloque, la lista está ‘cerrada’ y no permite cambios. Para ello hay proyectos e incluso hay una ley que no está reglamentada aún sobre preferencias. El sistema de preferencia permitiría cambiar el orden de los que figuran en la lista, algo que tampoco es neutro como mecanismo: en Brasil las listas son abiertas y se generan campañas internas, en las que los candidatos de un mismo partido compiten entre ellos por obtener un mejor caudal de votos y por lo tanto un mejor lugar en la lista.
Pero la discusión mas relevante de la lista sábana es la que plantea que no se conoce a quien se vota, que ‘se esconden personajes oscuros, que decide el partido, que resultan elegidos porque no hay mas remedio, etc. La alternativa a esta situación el sistema llamado uninominal (es decir un nombre) en el que se vota por un solo candidato a legislador en cada distrito y así se conforma la cámara o el parlamento de que se trate. Imaginemos: para que Córdoba tuviera sus nueve diputados en el congreso de la nación estas elecciones pasadas, la provincia debería haber sido dividida en distritos o secciones según cantidad de población y cada distrito elegiría un diputado. Votaríamos en el distrito capital por el candidato A de un partido, o por el candidato B o por el C. De este modo, el candidato que ganara por la Capital,- supongamos A- eliminaría la posibilidad de entrar al que salió segundo y se integraría a la cámara de diputados con el ganador de otros distritos.
Las democracias del mundo eligen entre un sistema proporcional o uninominal. ¿Qué importancia tiene esto?
La proporcionalidad significa que la lista que mas votos obtiene gana mas bancas, pero la que sale segunda, la primera minoría, también accede a un número de bancas. Así, las voces de los que perdieron también están representadas. El sistema uninominal, que se usa en muchos países, por ejemplo, en EEUU, no permite la participación de las minorías. El que gana se lleva todo, the winner takes all.
Por lo tanto, decir que queremos reformar las listas sábanas porque no nos gusta votar una lista de gente desconocida es decir que queremos pasar al sistema uninominal y que aceptamos que quien gane se llevará todo. Cuando nos toque estar ente los simpatizantes de las minorías, entenderemos las consecuencias en la representatividad que tiene un sistema uninominal.
Por otro lado, la boleta sábana remite a la forma del papel que usamos para ir a votar: un chorizo de papel donde se despliegan candidatos a ejecutivo y legislativo de distintas jurisdicciones (recordemos que el 2 de septiembre de 2007 la boleta tenía 6 partes). Es una sábana en el sentido que están cosidos en una misma superficie todos los candidatos, otra vez un pedazo grande de papel, aunque grande a lo ancho y que si queremos combinar un candidato a presidente a un candidato del partido A con diputados del partido B tenemos que cortar la sábana, la boleta.
La boleta única o australiana desarma las ataduras entre candidatos para distintos cargos, y no se genera una modificación en el sistema de representación, que sigue manteniéndose proporcional. La adopción de la boleta única en reemplazo de la boleta sábana garantiza un voto independiente para cada candidato/ partido de parte de cada ciudadano. Cabe aclarar que, no obstante ello, la sumatorias pueden colarse en la boleta única. Es decir, que solo se garantizar una elección por candidatos y partidos si la boleta única se adopta y también se prohíbe mas de un candidato por cargo electivo por partido.
Es menester diferenciar los términos para considerar cuales son las implicancias de las reformas para nuestra democracia.
valeriabrusco@ciudad.com.ar
Entonces, empecemos por las inexactitudes. Las listas sábanas y las boletas sábanas tienen algunos atributos comunes, como la sábana y el mantel, ambos de tela. Pero no son lo mismo y lo que es más importante, remiten a discusiones muy diferentes.
La lista sábana implica el modo de agrupar en un papel una lista larga (y grande como una sábana) de candidatos a cargos legislativos que pueden ser diputados nacionales, provinciales o concejales. Uno no puede modificar el orden , si Fulano está primero pero a mi me gusta mucho mas Mengana que está octava, no puedo mas que votar el bloque, la lista está ‘cerrada’ y no permite cambios. Para ello hay proyectos e incluso hay una ley que no está reglamentada aún sobre preferencias. El sistema de preferencia permitiría cambiar el orden de los que figuran en la lista, algo que tampoco es neutro como mecanismo: en Brasil las listas son abiertas y se generan campañas internas, en las que los candidatos de un mismo partido compiten entre ellos por obtener un mejor caudal de votos y por lo tanto un mejor lugar en la lista.
Pero la discusión mas relevante de la lista sábana es la que plantea que no se conoce a quien se vota, que ‘se esconden personajes oscuros, que decide el partido, que resultan elegidos porque no hay mas remedio, etc. La alternativa a esta situación el sistema llamado uninominal (es decir un nombre) en el que se vota por un solo candidato a legislador en cada distrito y así se conforma la cámara o el parlamento de que se trate. Imaginemos: para que Córdoba tuviera sus nueve diputados en el congreso de la nación estas elecciones pasadas, la provincia debería haber sido dividida en distritos o secciones según cantidad de población y cada distrito elegiría un diputado. Votaríamos en el distrito capital por el candidato A de un partido, o por el candidato B o por el C. De este modo, el candidato que ganara por la Capital,- supongamos A- eliminaría la posibilidad de entrar al que salió segundo y se integraría a la cámara de diputados con el ganador de otros distritos.
Las democracias del mundo eligen entre un sistema proporcional o uninominal. ¿Qué importancia tiene esto?
La proporcionalidad significa que la lista que mas votos obtiene gana mas bancas, pero la que sale segunda, la primera minoría, también accede a un número de bancas. Así, las voces de los que perdieron también están representadas. El sistema uninominal, que se usa en muchos países, por ejemplo, en EEUU, no permite la participación de las minorías. El que gana se lleva todo, the winner takes all.
Por lo tanto, decir que queremos reformar las listas sábanas porque no nos gusta votar una lista de gente desconocida es decir que queremos pasar al sistema uninominal y que aceptamos que quien gane se llevará todo. Cuando nos toque estar ente los simpatizantes de las minorías, entenderemos las consecuencias en la representatividad que tiene un sistema uninominal.
Por otro lado, la boleta sábana remite a la forma del papel que usamos para ir a votar: un chorizo de papel donde se despliegan candidatos a ejecutivo y legislativo de distintas jurisdicciones (recordemos que el 2 de septiembre de 2007 la boleta tenía 6 partes). Es una sábana en el sentido que están cosidos en una misma superficie todos los candidatos, otra vez un pedazo grande de papel, aunque grande a lo ancho y que si queremos combinar un candidato a presidente a un candidato del partido A con diputados del partido B tenemos que cortar la sábana, la boleta.
La boleta única o australiana desarma las ataduras entre candidatos para distintos cargos, y no se genera una modificación en el sistema de representación, que sigue manteniéndose proporcional. La adopción de la boleta única en reemplazo de la boleta sábana garantiza un voto independiente para cada candidato/ partido de parte de cada ciudadano. Cabe aclarar que, no obstante ello, la sumatorias pueden colarse en la boleta única. Es decir, que solo se garantizar una elección por candidatos y partidos si la boleta única se adopta y también se prohíbe mas de un candidato por cargo electivo por partido.
Es menester diferenciar los términos para considerar cuales son las implicancias de las reformas para nuestra democracia.
valeriabrusco@ciudad.com.ar
9 jun 2008
RECOMENDACIONES DE COMISION DE EXPERTOS DE CORDOBA PARA LA REFORMA POLITICO ELECTORAL
EL INFORME ESTA PUBLICADO EN LA PAGINA DE LA COMISION ( WWW.REFORMAPOLITICACBAWORDPRESS.COM Y EN LA WWW.LAVOZ.COM.AR) Y LO QUE PUBLICAMOS AQUI ES EL CUADRO CON LAS PRINCIPALES RECOMENDACIONES ORGANIZADAS POR CONSENSOS ENTRE LOS EXPERTOS Y LOS DEMAS CONSULTADOS. EL FORMATO ORIGINAL EN PDF. ES UN CUADRO)
ES SORPRENDENTE LA COINCIDENCIA CON EL LISTADO DE TEMAS QUE PROPUSIMOS EN NUESTRO SEMINARIO SOBRE REFORMA POLITICA EN OCTUBRE 2007 REALIZADO CON EL DIARIO DE CORDOBA LA VOZ DEL INTERIOR. MAS ABAJO, NUESTRA LISTA DE PUNTOS A REVISAR/ REFORMAR DE ESE SEMINARIO
.COC1-1. Incorporar la boleta única de sufragio
C1-2. Eliminar las sumatorias de votos entre partidos
C1-3. Prohibir el transfuguismo político
C1-4. Determinar una fecha fija para el acto electoral
C1-5. Prohibir las elecciones simultáneas
C1-6. Acortar la duración de las campañas electorales
C1-7. Prohibir la publicidad oficial durante las campañas electorales
C1-8. Regular las encuestas político-electorales y los sondeos a “boca de urna”
C1-9. Regular los debates electorales
C1-10. Fortalecer el funcionamiento del Ente Regulador de Servicios Públicos
C1-11. Perfeccionar la función de control de Fiscalía de Estado
C1-12. Flexibilizar los mecanismos de democracia semidirecta
C1-13. Establecer el Documento de identificación electoral
C1-14. Reformar el régimen de sanciones a quienes no votan
C1-15. Evaluar legislar sobre el voto por correo
C1-16. Evaluar legislar sobre el voto de los extranjeros
C1-17. Garantizar el voto a los detenidos sin sentencia firme
C1-18. Revisar y mejorar la legislación provincial sobre partidos políticos
C1-19. Mantener la prohibición de candidaturas independientes
C1-20. Revisar requisitos para obtener la personería jurídica
C1-21. Establecer barrera legal para conservar la personería jurídica
C1-22. Establecer barrera legal para acceder al financiamiento público
C1-23. Fortalecer los mecanismos de democracia interna
C1-24. Mejorar las condiciones de equidad, transparencia, y publicidad del financiamiento de los partidos políticos y las
campañas electorales
C1-25. Mejorar las condiciones de equidad en el acceso de los partidos a los medios de comunicación electrónicos
C1-26. Fortalecer la capacitación de los miembros de los partidos políticos
C1-28. Evitar la fragmentación del sistema de partidos políticos en el ámbito local
C1-29. Prohibir la sumatoria de votos
C1-30. Mejorar el funcionamiento de las Juntas Electorales municipales y comunales
C1-31. Aplicar las propuestas sobre boleta única, campañas electorales, debates, cupo y financiamiento de los partidos del
orden provincial en el municipal y comunal
C1-32. Asegurar y perfeccionar la coparticipación impositiva provincial a Municipios y Comunas
C1-33. Prohibir las reelecciones indefinidas en los gobiernos locales (también en Cuadrante 4)
C1-34. Establecer límites para la fijación de las fechas de las elecciones locales (también en Cuadrante 4)
C1-35. Prohibir la simultaneidad de las elecciones locales con las provinciales y federales (también en Cuadrante 4)
C1-27. Sancionar el Código de Procedimiento en lo Contencioso Electoral Provincial
PROPUESTA DE REFORMA POLÍTICO-ELECTO
CUADRANTE 1 - VÍA PROYECTOS DE LEY - CONSENSO ALTO CUADRANT
VÍA PROYECTO
LEY CONSENSO
DIMENSIÓN TEMÁTICA
Sistema
Político-Electoral
Partidos Políticos y
Sistema de Partidos
Justicia, Procedimiento
y Contencioso Electoral
Régimen Municipal
y Comunal
NUESTRA LISTA EN OCTUBRE DEL AÑO PASADO PROPONÍA
1. Balotaje. Condiciones diferencia entre primero y segundo
2. Boleta sábana. Boleta australiana. La impresión y distribución ¿debe seguir en potestad de los partidos? Manipulación del voto como medio de propaganda pre-electoral, caso único en el mundo ( otros dos países)
3. Sumatoria, acople, etc. Fundamentación, legitimidad.
4. Asunción de Cargo público. ¿Es cuestionable en términos de representación democrática que un senador, concejal, etc., elegido para tal cargo, no asuma y pase a otro puesto?
5. Candidaturas por fuera de partidos y/ o ‘alquiler’ de etiquetas partidarias. Debería ser reglamentado? ¿Debe ser un requisito cierta antigüedad en el partido que lo postula?
6. Padrones partidarios: depuración de padrón de afiliados, facilidades de afiliación y desafiliación. ¿seguimos con las afiliaciones?
7. Cumplimiento de promesas/ plataforma. Ciertas teorías sostienen que los partidos programáticos se atienen a sus promesas. ¿Se debería exigir un mínimo cumplimiento de las promesas? Caso Colombia, donde hay un ‘contrato’ firmado por el candidato y al que tienen derecho de apelar los ciudadanos. Incentivar a los políticos a desarrollar mejor sus programas, obtener información adecuada antes de prometer, ejercer candidaturas responsables.
8. Mayoría automática en Legislatura. La excusa de la gobernabilidad o el anquilosamiento del legislativo
9. Imposibilidad de ampliar la planta de personal o comprometer presupuesto de la siguiente gestión
10. Fechas fijas de elecciones. Para no vivir la mitad del año en campaña electoral, para evitar la imprevisibilidad, que genera efectos económicos además de sociales y políticos.
11. Corte de boleta entre intendente y concejales. ¿Cuál es el fundamento para que no se pueda separar?
12. Constitución de un concejo deliberante mixto: con doble sistema electoral, uninominal y proporcional, de manera que los candidatos territoriales de las seccionales realmente y de derecho, respondan a su circunscripción y no pase, como actualmente, que veladamente hay representación territorial aunque solo de los barrios con mas población. Ello constituye una abierta discriminación contra ciertos ciudadanos.
13. Fundamentos republicanos de limitaciones a las candidaturas de cónyuges de responsables del poder ejecutivo (local, provincial o nacional)
14. Participación ciudadana. Varios modos de alentarla pero una pregunta ¿si el voto es obligatorio (y es conveniente que se mantenga para no propiciar el voto de los ricos, etc.) no habría que reajustar los mecanismos de control del deber cívico? Hay un creciente porcentaje de no votantes.
ES SORPRENDENTE LA COINCIDENCIA CON EL LISTADO DE TEMAS QUE PROPUSIMOS EN NUESTRO SEMINARIO SOBRE REFORMA POLITICA EN OCTUBRE 2007 REALIZADO CON EL DIARIO DE CORDOBA LA VOZ DEL INTERIOR. MAS ABAJO, NUESTRA LISTA DE PUNTOS A REVISAR/ REFORMAR DE ESE SEMINARIO
.COC1-1. Incorporar la boleta única de sufragio
C1-2. Eliminar las sumatorias de votos entre partidos
C1-3. Prohibir el transfuguismo político
C1-4. Determinar una fecha fija para el acto electoral
C1-5. Prohibir las elecciones simultáneas
C1-6. Acortar la duración de las campañas electorales
C1-7. Prohibir la publicidad oficial durante las campañas electorales
C1-8. Regular las encuestas político-electorales y los sondeos a “boca de urna”
C1-9. Regular los debates electorales
C1-10. Fortalecer el funcionamiento del Ente Regulador de Servicios Públicos
C1-11. Perfeccionar la función de control de Fiscalía de Estado
C1-12. Flexibilizar los mecanismos de democracia semidirecta
C1-13. Establecer el Documento de identificación electoral
C1-14. Reformar el régimen de sanciones a quienes no votan
C1-15. Evaluar legislar sobre el voto por correo
C1-16. Evaluar legislar sobre el voto de los extranjeros
C1-17. Garantizar el voto a los detenidos sin sentencia firme
C1-18. Revisar y mejorar la legislación provincial sobre partidos políticos
C1-19. Mantener la prohibición de candidaturas independientes
C1-20. Revisar requisitos para obtener la personería jurídica
C1-21. Establecer barrera legal para conservar la personería jurídica
C1-22. Establecer barrera legal para acceder al financiamiento público
C1-23. Fortalecer los mecanismos de democracia interna
C1-24. Mejorar las condiciones de equidad, transparencia, y publicidad del financiamiento de los partidos políticos y las
campañas electorales
C1-25. Mejorar las condiciones de equidad en el acceso de los partidos a los medios de comunicación electrónicos
C1-26. Fortalecer la capacitación de los miembros de los partidos políticos
C1-28. Evitar la fragmentación del sistema de partidos políticos en el ámbito local
C1-29. Prohibir la sumatoria de votos
C1-30. Mejorar el funcionamiento de las Juntas Electorales municipales y comunales
C1-31. Aplicar las propuestas sobre boleta única, campañas electorales, debates, cupo y financiamiento de los partidos del
orden provincial en el municipal y comunal
C1-32. Asegurar y perfeccionar la coparticipación impositiva provincial a Municipios y Comunas
C1-33. Prohibir las reelecciones indefinidas en los gobiernos locales (también en Cuadrante 4)
C1-34. Establecer límites para la fijación de las fechas de las elecciones locales (también en Cuadrante 4)
C1-35. Prohibir la simultaneidad de las elecciones locales con las provinciales y federales (también en Cuadrante 4)
C1-27. Sancionar el Código de Procedimiento en lo Contencioso Electoral Provincial
PROPUESTA DE REFORMA POLÍTICO-ELECTO
CUADRANTE 1 - VÍA PROYECTOS DE LEY - CONSENSO ALTO CUADRANT
VÍA PROYECTO
LEY CONSENSO
DIMENSIÓN TEMÁTICA
Sistema
Político-Electoral
Partidos Políticos y
Sistema de Partidos
Justicia, Procedimiento
y Contencioso Electoral
Régimen Municipal
y Comunal
NUESTRA LISTA EN OCTUBRE DEL AÑO PASADO PROPONÍA
1. Balotaje. Condiciones diferencia entre primero y segundo
2. Boleta sábana. Boleta australiana. La impresión y distribución ¿debe seguir en potestad de los partidos? Manipulación del voto como medio de propaganda pre-electoral, caso único en el mundo ( otros dos países)
3. Sumatoria, acople, etc. Fundamentación, legitimidad.
4. Asunción de Cargo público. ¿Es cuestionable en términos de representación democrática que un senador, concejal, etc., elegido para tal cargo, no asuma y pase a otro puesto?
5. Candidaturas por fuera de partidos y/ o ‘alquiler’ de etiquetas partidarias. Debería ser reglamentado? ¿Debe ser un requisito cierta antigüedad en el partido que lo postula?
6. Padrones partidarios: depuración de padrón de afiliados, facilidades de afiliación y desafiliación. ¿seguimos con las afiliaciones?
7. Cumplimiento de promesas/ plataforma. Ciertas teorías sostienen que los partidos programáticos se atienen a sus promesas. ¿Se debería exigir un mínimo cumplimiento de las promesas? Caso Colombia, donde hay un ‘contrato’ firmado por el candidato y al que tienen derecho de apelar los ciudadanos. Incentivar a los políticos a desarrollar mejor sus programas, obtener información adecuada antes de prometer, ejercer candidaturas responsables.
8. Mayoría automática en Legislatura. La excusa de la gobernabilidad o el anquilosamiento del legislativo
9. Imposibilidad de ampliar la planta de personal o comprometer presupuesto de la siguiente gestión
10. Fechas fijas de elecciones. Para no vivir la mitad del año en campaña electoral, para evitar la imprevisibilidad, que genera efectos económicos además de sociales y políticos.
11. Corte de boleta entre intendente y concejales. ¿Cuál es el fundamento para que no se pueda separar?
12. Constitución de un concejo deliberante mixto: con doble sistema electoral, uninominal y proporcional, de manera que los candidatos territoriales de las seccionales realmente y de derecho, respondan a su circunscripción y no pase, como actualmente, que veladamente hay representación territorial aunque solo de los barrios con mas población. Ello constituye una abierta discriminación contra ciertos ciudadanos.
13. Fundamentos republicanos de limitaciones a las candidaturas de cónyuges de responsables del poder ejecutivo (local, provincial o nacional)
14. Participación ciudadana. Varios modos de alentarla pero una pregunta ¿si el voto es obligatorio (y es conveniente que se mantenga para no propiciar el voto de los ricos, etc.) no habría que reajustar los mecanismos de control del deber cívico? Hay un creciente porcentaje de no votantes.
¿Cómo sería una BOLETA distinta para las elecciones en Córdoba?¿ Qué es una BOLETA UNICA?
(No puedo levantar el archivo de la imagen de Clarin, así que por ahora ofrezco el link! Se agradecen sugerencias)
http://www.clarin.com/diario/2008/04/18/elpais/p-01801.htm
http://www.clarin.com/diario/2008/04/18/elpais/p-01801.htm
5 jun 2008
REFORMAS POLÍTICAS DEL SISTEMA Y EN LOS PARTIDOS
Sobre la necesidad de aprender de política:
Escuelas de formación y seminarios de discusión para la democracia
La política está en todas partes. Hay relaciones de poder , decía un profesor marxista en la Universidad Católica de Córdoba a fines de los 80, hasta en la pareja. Política, sin entrar en la etimología de la palabra, en el origen griego y evolución romana -que les interesa a quienes se dedican a estudiarla-, implica poder, discusión, conflicto, decisiones básicamente sobre a quién le toca qué recurso. Tan simple como eso. Y sin embargo, no por se una idea simple es fácil visualizar sus mecanismos, identificar las lógicas detrás de casa decisión o comprender cuando los conflictos se resuelven de determinada manera.
Los partidos políticos son el lugar donde estas discusiones deben darse. Qué haremos para ser gobierno, cómo garantizaremos que los votos se traduzcan en resultados favorables en la eleccion, qué haremos (cómo distribuiremos el gasto) cuando seamos gobierno y cómo nos mantendremos en el gobierno para seguir llevando a cabo esos planes que diseñamos al inicio ( cómo reformaremos la distribución de cargas que conforman los ingresos del presupuesto). Es por ello central generar espacios dentro de los partidos donde sea posible aprender de otros casos, conocer partidos en otros países, entender conflictos con el estudio de situaciones similares, y analizar soluciones alternativas que se ofrecen en un escenario que no es el propio.
En Argentina, aunque es un fenómeno mundial, los partidos políticos se redefinen. La idea de fines de siglo 19 y todo el siglo 20 de partidos masivos ha cambiado: estos eran partidos que reclutaban personas ávidas de tener voz en espacios públicos, personas que se acercaban para interpelar a las elites que gobernaban sin dar participación, personas que se alegraban de conquistar la democracia con su presencia en las calles, vivando sus líderes y festejando con el voto una vez que este fue universal y secreto. Entre esas personas, las mujeres fueron protagonistas de la lucha sufragista, por el derecho de igualdad en la participación política y se incorporan a los partidos siguiendo a ejemplares figuras como Alicia Moreau de Justo o Eva Duarte.
Nuestros días, de comienzos de siglo 21 tienen otras características, lo que no significa ‘todo pasado fue mejor’ sino, sencillamente, otras caracerísticas, unas mejores otras no tanto. Contamos con derechos ya consagrados, la lista de los derechos por conquistar aun es larga, pero los partidos políticos no convocan masivamente, no plantean discusiones centrales y no son percibidos como canales para hacer oír los derechos ausentes. Diversas razones se cuentan entre las posibles explicaciones para este fenómeno y es necesario estudiarlas, analizarlas y dar respuestas. Por lo menos, eso creemos quienes seguimos pensando que la democracia se sostiene gracias a la agrupación de personas alrededor de ideas similares sobre cuestiones cruciales: distribución del ingreso, salud, educación, justicia, trabajo, etc. Se trata de abrir espacios para discutir el eterno dilema de democracia y capitalismo, esto es ¿cómo llevar adelante medidas con elevada adhesión popular o medidas que acentúen su costado eficiente en términos económicos aunque sean anti populares? Hacer qué políticas, dirigidas a quién y con qué recursos. Se trata de construir el guión de la película, tener un programa partidario escrito con definiciones generales y específicas para asentar la reunión de personas e ideas en cimientos firmes, que no significa inamovibles, pero que evitan que la volatilidad de las opiniones individuales y las conducciones personalistas desarme las buenas intenciones grupales.
Cuando se habla de realizar una reforma política, entre otros temas, casi invariablemente se invoca la necesidad de reformar, cambiar, aggiornar, (y siguen las propuestas), los partidos políticos. Esa es una discusión a nivel general: el sistema político plantea reformar en algunos aspectos los partidos ( por ej. Sus requisitos de constitución, sus reglamentos internos, sus condiciones de existencia, sus reglas de alianzas, la acción de sus miembros, sus procesos de selección de candidatos, etc.)
Sin embargo, la discusión que traigo acá es interna: las reformas y estudios hacia el interior de los partidos que cada agrupación necesita darse. Y no hay aquí una idea moral, de lo que ‘deberían’ hacer los partidos para estar en regla con la democracia, con la sociedad o cumplir con los términos políticamente correctos de una reforma política. No. Es una discusión de simple supervivencia que las agrupaciones políticas no pueden soslayar si pretenden seguir funcionando como tales. Abordar la cuestión de sus integrantes ( cuantos, cómo se obtienen recursos para retribuir el trabajo de los militantes y activistas o en caso contrario, se decide que éstos sean generosos colaboradores, lo que conlleva una discusión de naturaleza teórico filosófica sobre los incentivos y el altruismo) de sus contenidos y programas ( si es necesario escribir una plataforma detallada sobre las posiciones y propuestas de acción o si es preferible aludir a valores morales generales y dejar las discusiones sobre políticas públicas para el momento en que se presenten), etc.
Hemos mencionado solo dos cuestiones que los partidos necesitan debatir internamente, pero es una lista inconclusa.
El trabajo al interior de los partidos les permitirá participar en la discusión de una reforma política como actores políticos sólidos. La democracia lo necesita, el sistema requiere que sus actores sean fuertes y tengan argumentos. También lo requiere cada agrupación - sea de izquierda, de centro o de derecha y sobre todo si se trata agrupaciones con caudal de votos para ocupar lugares de decisión- si quiere evitar convertirse en un cartel y un local alquilado dos meses antes de la elección que luego será fagocitado cuando no pueda sostener posiciones.Como las parejas, los partidos necesitan discutir expectativas, limitaciones, planes, presupuestos, responsables, esfuerzos y tareas si quieren evitar las sentencias de divorcio.
Por Valeria Brusco
Asesora de la Vice Intendencia de la Ciudad de Córdoba
Escuelas de formación y seminarios de discusión para la democracia
La política está en todas partes. Hay relaciones de poder , decía un profesor marxista en la Universidad Católica de Córdoba a fines de los 80, hasta en la pareja. Política, sin entrar en la etimología de la palabra, en el origen griego y evolución romana -que les interesa a quienes se dedican a estudiarla-, implica poder, discusión, conflicto, decisiones básicamente sobre a quién le toca qué recurso. Tan simple como eso. Y sin embargo, no por se una idea simple es fácil visualizar sus mecanismos, identificar las lógicas detrás de casa decisión o comprender cuando los conflictos se resuelven de determinada manera.
Los partidos políticos son el lugar donde estas discusiones deben darse. Qué haremos para ser gobierno, cómo garantizaremos que los votos se traduzcan en resultados favorables en la eleccion, qué haremos (cómo distribuiremos el gasto) cuando seamos gobierno y cómo nos mantendremos en el gobierno para seguir llevando a cabo esos planes que diseñamos al inicio ( cómo reformaremos la distribución de cargas que conforman los ingresos del presupuesto). Es por ello central generar espacios dentro de los partidos donde sea posible aprender de otros casos, conocer partidos en otros países, entender conflictos con el estudio de situaciones similares, y analizar soluciones alternativas que se ofrecen en un escenario que no es el propio.
En Argentina, aunque es un fenómeno mundial, los partidos políticos se redefinen. La idea de fines de siglo 19 y todo el siglo 20 de partidos masivos ha cambiado: estos eran partidos que reclutaban personas ávidas de tener voz en espacios públicos, personas que se acercaban para interpelar a las elites que gobernaban sin dar participación, personas que se alegraban de conquistar la democracia con su presencia en las calles, vivando sus líderes y festejando con el voto una vez que este fue universal y secreto. Entre esas personas, las mujeres fueron protagonistas de la lucha sufragista, por el derecho de igualdad en la participación política y se incorporan a los partidos siguiendo a ejemplares figuras como Alicia Moreau de Justo o Eva Duarte.
Nuestros días, de comienzos de siglo 21 tienen otras características, lo que no significa ‘todo pasado fue mejor’ sino, sencillamente, otras caracerísticas, unas mejores otras no tanto. Contamos con derechos ya consagrados, la lista de los derechos por conquistar aun es larga, pero los partidos políticos no convocan masivamente, no plantean discusiones centrales y no son percibidos como canales para hacer oír los derechos ausentes. Diversas razones se cuentan entre las posibles explicaciones para este fenómeno y es necesario estudiarlas, analizarlas y dar respuestas. Por lo menos, eso creemos quienes seguimos pensando que la democracia se sostiene gracias a la agrupación de personas alrededor de ideas similares sobre cuestiones cruciales: distribución del ingreso, salud, educación, justicia, trabajo, etc. Se trata de abrir espacios para discutir el eterno dilema de democracia y capitalismo, esto es ¿cómo llevar adelante medidas con elevada adhesión popular o medidas que acentúen su costado eficiente en términos económicos aunque sean anti populares? Hacer qué políticas, dirigidas a quién y con qué recursos. Se trata de construir el guión de la película, tener un programa partidario escrito con definiciones generales y específicas para asentar la reunión de personas e ideas en cimientos firmes, que no significa inamovibles, pero que evitan que la volatilidad de las opiniones individuales y las conducciones personalistas desarme las buenas intenciones grupales.
Cuando se habla de realizar una reforma política, entre otros temas, casi invariablemente se invoca la necesidad de reformar, cambiar, aggiornar, (y siguen las propuestas), los partidos políticos. Esa es una discusión a nivel general: el sistema político plantea reformar en algunos aspectos los partidos ( por ej. Sus requisitos de constitución, sus reglamentos internos, sus condiciones de existencia, sus reglas de alianzas, la acción de sus miembros, sus procesos de selección de candidatos, etc.)
Sin embargo, la discusión que traigo acá es interna: las reformas y estudios hacia el interior de los partidos que cada agrupación necesita darse. Y no hay aquí una idea moral, de lo que ‘deberían’ hacer los partidos para estar en regla con la democracia, con la sociedad o cumplir con los términos políticamente correctos de una reforma política. No. Es una discusión de simple supervivencia que las agrupaciones políticas no pueden soslayar si pretenden seguir funcionando como tales. Abordar la cuestión de sus integrantes ( cuantos, cómo se obtienen recursos para retribuir el trabajo de los militantes y activistas o en caso contrario, se decide que éstos sean generosos colaboradores, lo que conlleva una discusión de naturaleza teórico filosófica sobre los incentivos y el altruismo) de sus contenidos y programas ( si es necesario escribir una plataforma detallada sobre las posiciones y propuestas de acción o si es preferible aludir a valores morales generales y dejar las discusiones sobre políticas públicas para el momento en que se presenten), etc.
Hemos mencionado solo dos cuestiones que los partidos necesitan debatir internamente, pero es una lista inconclusa.
El trabajo al interior de los partidos les permitirá participar en la discusión de una reforma política como actores políticos sólidos. La democracia lo necesita, el sistema requiere que sus actores sean fuertes y tengan argumentos. También lo requiere cada agrupación - sea de izquierda, de centro o de derecha y sobre todo si se trata agrupaciones con caudal de votos para ocupar lugares de decisión- si quiere evitar convertirse en un cartel y un local alquilado dos meses antes de la elección que luego será fagocitado cuando no pueda sostener posiciones.Como las parejas, los partidos necesitan discutir expectativas, limitaciones, planes, presupuestos, responsables, esfuerzos y tareas si quieren evitar las sentencias de divorcio.
Por Valeria Brusco
Asesora de la Vice Intendencia de la Ciudad de Córdoba
20 may 2008
PSICOANALISIS, RESIDUOS Y CONTENEDORES



Los profesionales de la psicología deberían denunciarme por mala praxis por el análisis que voy a hacer pero no puedo con la tentación de mirar la discusión sobre los contenedores de la basura con una interpretación sobre los ‘inconscientes’. Contener, tener con, recibir, recipiente, guardar, guardadero, contenedor, alguien que contiene, que ayuda, que recibe. Lluvia de ideas, asociación libre.
¿Qué contiene la preocupación, la problematización sesuda sobre los contenedores? En una ciudad con serios problemas de limpieza, que discute de manera participativa y abierta por primera vez en su historia el contrato mas importante de la ciudad, que propone reciclar y no seguir contaminando el medio ambiente, que incluye a los trabajadores informales del reciclado ¿ no es para interpretar en clave sicológica la difusión sobre el tamaño, localización y aspecto de los contenedores?
Contenido, continente, recipiendario, beneficiario.
¿Cuáles residuos les preocupan a los preocupados? ¿Cuánto hay de sus propias conductas, actitudes y preocupaciones que no pueden ser contenidas, o peor, que debieran ir a los contenedores?
El bajo nivel de discusión que generan ciertos representantes políticos de la ciudad y que encuentran eco en ciertos medios de comunicación es, cuanto menos, para avergonzarse sino para sospechar de segundas intenciones.
Veamos.
Que si lo/la asaltan cuando sale a sacar la basura a unos metros de su casa.
Que si el olor va a ser insoportable.
Que si le afea el frente de la casa.
Que si le da pereza separar secos y húmedos.
Señores y señoras, lo que podría ser un grupo de autoayuda denominado Contenedores Urbanos sugeriría que, en cambio, hubiera preocupación por los malos olores de los basurales en las zonas nunca atendidas por el servicio de recolección. Y aunque los olores se generen en lugares alejados de su zona de residencia, piense en términos de bien colectivo, social, común y éste, dependiendo cómo lo tomen las distintas teorías, se definirá de maneras distintas, pero tome una: la teoría utilitarista que indica que el bien común es el bien para el mayor numero. Y si no le satisface, haga un cálculo probabilístico: no se sabe donde vivirán mis hijos o yo de acá a unos años, mejor si tenemos una ciudad bien atendida por los servicios urbanos. Y entonces, estará aplicando la teoría de un filósofo llamado Rawls, que hablaba del velo de la ignorancia. Todos tenemos un velo que nos cubre la cara antes de entrar en sociedad y no sabemos qué lugar ni qué rol ni qué sexo nos tocará. Mejor entonces, que acordemos una sociedad justa para todos. Por las dudas, ¿vio?
El grupo le aconsejaría tambien no salir a altas horas de la noche a dejar la basura para que no lo asalten. Los contenedores estarán ahí todo el día, como en cualquier ciudad del mundo.
El grupo también le preguntaría – en caso de que a Ud. Le preocupe si su casa se verá afectada estéticamente por el contenedor- , ¿podrá turnarse con sus vecinos y correr el tan monstruoso aparato? O en lugar de una conversación para coordinar colectivamente el sufrimiento, prefiere seguir con este sistema caro e ineficiente que le soluciona la belleza del frente de la casa a costa de un servicio que va en contra de todas las reglas de sustentabilidad ambiental del mundo?
Estas exageraciones escritas no son mas que el reflejo de la exageración sobre uno de los puntos de un pliego de miles de hojas. Los contenedores se han convertido en un símbolo. Son la perfecta evidencia de algunos de los males sociales de nuestra Córdoba: individualismo necio, parroquianismo agresivo, ignorancia mayúscula.
A veces, el poner en grandes titulares un problema ( y sigo con Freud para legos) muestra problemas profundos y no revelados completamente por y para quien habla. ¡ Pido ayuda a los profesionales del análisis para no cometer (mas) imprudencias!
¿‘Contenedores’ podrá ser un tema menor que revela cuestiones serias de miopía intelectual, escasez de proyectos y de estatura humana?
valeriabrusco@ciudad.com.ar
para ver cómo se hace en Rosario:
http://www.youtube.com/watch?v=XEvnq5G2Xsc
Las fotos fueron tomadas por la autora en Córdoba, España, en marzo 2008
31 mar 2008
Campo vs. Gobierno:Ojalá fuera sólo un conflicto
Por Marcelo Panero, Univ Nacional Villa María
Cuando uno mira desde bastante lejos, o tiene alguna aguda dificultad visual, suele percibir las cosas de manera difusa y distinguirlas solamente, por grandes contrastes, en dos grandes bloques, negro y blanco. Cuando uno va aproximándose, lo que era una unidad indiferenciada empieza a mostrarse como un conjunto de partes que no necesariamente conforman lo mismo. Suele ocurrir así también cuando se analizan algunos conflictos. El actual “conflicto del campo”, desatado a partir de la decisión del gobierno nacional de elevar y hacer móviles las retenciones a la exportación de soja y girasol y bajar menos de un punto la de maíz y trigo, no escapa a tal lógica.
Desde lejos, o con mirada corta.
Las partes directamente implicadas en el conflicto, “el campo” y el gobierno nacional, intentaron mostrarlo como una disputa entre dos bandos, “buenos” y “malos” (cada uno sabrá donde ubicaba cada lado). “El campo” argumenta lo que siempre. Que a ellos se les debe la recuperación del país tras el colapso de 2001-2002, solo a ellos; que son la base de la economía argentina, solo ellos arriesgan, se esfuerzan y producen; que con la plata que “les sacan” a ellos el gobierno puede sostener el clientelismo que luego le da victorias electorales. Que la riqueza, en definitiva, es solamente creada por ellos y que el resto del país vive a su costa. Ellos, ellos y ellos. Ubican al gobierno como un ente voraz y corrupto, que “no entiende nada del campo” (hasta ahora, salvo el primer tiempo de Duhalde, no recuerdo gobierno que, a juicio de ellos, haga bien las cosas). Así abundan, ahora y antes, las calificaciones a funcionarios del gobierno (Solo para refrescar la memoria, recordemos las palabras de Analía Quiroga, dirigente de una de las entidades rurales, que hace unos años tildó de ignorante a Kirchner; del entonces vice de CARTEZ, Ricardo Ossela, que los denominó un gobierno montonero; en estos días a “Lustó” -así estaba escrito en algunos carteles en los cortes el nombre del actual ministro de Economía, Martín Lousteau- de “no haber cruzado nunca la Gral. Paz”; “soberbia” a Cristina Fernández).
Del lado contrario, el gobierno, los unifica a todos bajo el rótulo de “la oligarquía terrateniente”. Son todos lo mismo. Dice el gobierno: con Menem les fue mal (a todos) y ahora la están “levantando con pala”, nunca “ganaron tanto como en estos años” (todos por igual). “Angurrientos” les había dicho el entonces ministro Lavagna, “insensibles”, “antipatria”, “gorilas”, entre otros, han sido los calificativos. Duros por cierto, injustos para algunos también.
Estos relatos, de ambas partes, i) reducen la problemática a un solo conflicto. ii) pretenden legitimar sus posiciones en argumentos morales: buenos contra malos. iii) emplean categorías de análisis reduccionistas e insuficientes. Un análisis de estas características no dista mucho del guión de una telenovela berreta o de película holliwoodense barata, y ayuda verdaderamente muy poco a entender las cosas. Menos a un intento de resolución. Por el contrario, creo que: i) no estamos frente a uno, sino ante varios conflictos, simultáneos y superpuestos; ii) las disputas remiten, en el fondo, a la distribución de la renta colectiva, por lo tanto acá no hay buenos y malos, hay actores interesados; iii) el escenario ha cambiado, por lo tanto las viejas categorías son insuficientes para entender lo que ocurre.
Conflictos (con s al final)
Los empresarios del campo de la pampa húmeda, el litoral y algunas provincias norteñas, la pampa húmeda extendida a partir de que las nuevas tecnologías y cultivos permiten utilizar tierras antes marginales, básicamente productores de cereales, oleaginosas, carne y leche, son los que se autodenominan “el campo”. Ellos están llevando a cabo tres medidas de fuerza simultáneamente: primero, han dejado de producir o de comercializar los productos de sus explotaciones; segundo, han cortado las rutas, impidiendo el paso de terceros (lo que es ilegal vale recordarlo); finalmente, como resultado de ambas cosas, provocan desabastecimiento de productos al resto de la población. Esta triple medida de fuerza que lleva hoy ya 16 días ininterrumpidos (y cabe aclarar, sin ningún tipo de represalia) aúna, a mi entender, varios tipos de conflicto diferentes, simultáneos y solapados a veces.
Primero, hay un conflicto de clases. Esto se manifiesta en dos aspectos, al menos: uno material y otro ideológico-cultural. Respecto al primero, sólo quienes poseen el recurso de la propiedad del capital pueden llevar a cabo esta triple medida de fuerza. Un paro obrero puede hacer detener una producción o cortar una ruta, pero no disponer sobre bienes cuya propiedad no poseen. Por otra parte, los “cacerolazos” en Barrio Norte, Recoleta y Belgrano en la Capital Federal en apoyo al “campo” ratifican el carácter de clase de la protesta (con esto no quiero decir que este gobierno sea el representante de la clase trabajadora, porque creo que no es así). Pero me parece que la más cruda expresión del conflicto de clases (no exento de connotaciones raciales) se da en el plano ideológico-cultural, en particular el diferente tratamiento que tienen estas medidas de fuerza en relación a otras llevadas a cabo por sectores del trabajo o desocupados. Quienes protestaban en Plaza de Mayo en contra de las retenciones eran “ciudadanos”, quienes se manifestaron a favor del gobierno eran “piqueteros” (Noticiero de América TV, miércoles por la noche) ¿Acaso los “piqueteros” no son ciudadanos?. Cuando, en otras ocasiones, desocupados o asalariados cortaban rutas, muchos de los sectores que ahora están impidiendo el paso, y “sus” medios de comunicación (otra cosa que demuestra el carácter de clase), clamaban por la ilegalidad de estas medidas y por el restablecimiento del orden. ¿Y ahora porque tanto silencio frente a la misma metodología? ¿Se imaginan lo que se hubiera dicho y pedido si en lugar de morirse un hombre cerca de Canals (Pcia de Cba) porque el piquete agrario le impidió el paso a su ambulancia, esto hubiera ocurrido en un corte hecho por una agrupación de desocupados?. A mi juicio, el diferente enfoque, tratamiento y justificación que se le da a la misma medida, dependiendo de si es llevada a cabo por uno u otro sector social, da cuenta de que no es la misma la vara con la que se mide similar comportamiento, enfoque solo explicable por un posicionamiento de clases distinto. Para agregar algo mas, la frase expresada por el vicepresidente de la SRA, Hugo Biolcatti, acerca de que “el color de la piel” de los que realizaban el piquete agrario era diferente a los que realizaban los demás piquetes y las expresiones de Luis D´Elia manifestando su odio por los blancos de barrio norte, han sido los íconos de esta dimensión del conflicto.
Segundo, esta triple medida de los empresarios agropecuarios es también una disputa con otros sectores empresariales. La protesta se desencadena, en buena parte, por el hecho de que los empresarios de este sector consideran legítimo estar ganando lo que ganan. “Otras veces les ha tocado ganar a otros sectores, esta vez que viene favorable a nosotros nos confiscan la renta”, o “porque no podemos tener una 4X4”, voces como estas informan la protesta. Con lo cual, quiero destacar dos cosas. Por un lado, que es lógico y legítimo el reclamo, cualquiera lo haría si le retienen un alto porcentaje de sus ganancias. Por el otro, que la protesta no radica en una situación de indigencia o pobreza, sino de disminución relativa de rentabilidad, frente a lo que podrían ganar sin retenciones o a lo que ganan otros sectores empresarios. Incluyendo a los sectores no empresarios, habría que pensar que precio tendrían algunos productos de consumo básico sin las retenciones y con estos precios internacionales.
Tercero, hay un conflicto intrasector. Pese a que las cuatro entidades representativas más grandes de los intereses del agro (SRA, FAA, CONINAGRO, CRA) unificaron sus reclamos y realizan conjuntamente la triple medida de fuerza, las diferencias de los productores a los cuales representan son notorias. Hay diferencias en cuanto al tipo de producción, diferencias en cuanto al tamaño de sus explotaciones económicas, y hasta en cuanto al origen de los capitales que intervienen en el sector. La división mas recurrida es entre “grandes” o de “pooles de siembra” por un lado, y de “pequeños y medianos” (“pym”) productores, por el otro. A mi juicio, la triple protesta implementada apunta también a evitar las “salidas individuales”, el problema del colado en la terminología de la acción colectiva. El colado es quien mientras otros protestan, él sigue trabajando y no asume los costos, pero que si hay beneficios, como estos son colectivos, se verá beneficiado también. Los “pym”, de presencia mayoritaria en los cortes, son, en este caso, quienes estarían impidiendo que los mas “grandes” jueguen al colado.
Ahora, si los “pym” están disgustados porque el gobierno los trata a todos por igual, y es cierto que las retenciones no discriminan a pequeños y grandes y afectan a todos, ir todos juntos en las medidas de fuerza, ¿no es dar razón a quienes los califican como parte de lo mismo?, ¿Por qué tengo que creer que un “pym” quiere que se limite a los “grandes” cuando están junto a ellos en la pelea?; ¿Por qué tengo que creer que no quieren la “sojización” cuando se realizan tamañas medidas de fuerza justo cuando una disposición apunta a bajar la rentabilidad relativa precisamente de este cultivo?. ¿O es que, en el fondo, sigue vigente la creencia de que el sector agropecuario en conjunto debe tener un trato privilegiado (porque son quienes “han hecho este país”) y, dentro del sector, los “pym”, además, deben tener un trato preferencial solo ante los grandes del agro?
Por ultimo, hay un fuerte conflicto por los significados de las palabras. Los términos utilizados para referirse al tema, al comportamiento de los distintos actores, dan cuenta también de una disputa por la legitimidad del accionar y de los reclamos. La mencionada división entre “piqueteros” y “ciudadanos” no es un mero juego de palabras, es una diferenciación que pone de manifiesto quienes, a juicio de quien lo dice, tiene derecho a protestar y quien no. (Recordemos que la idea de ciudadanía remite a quienes tienen derechos políticos).
Impedir el paso de alguien en una ruta, medida ilegal repito, no es calificada como un hecho de violencia si es llevada a cabo por un empresario y sí lo es si la hace un desocupado. Amenazar con romperle una goma a un vehículo no es un hecho de intimidación, pero si lo es la presencia de D´Elia en Plaza de Mayo (aclaro que no comparto en absoluto su metodología y expresiones). Protestar por la disminución de la rentabilidad empresaria en un país con gente que come de la basura, ¿es justo y legítimo? ¿Si un desocupado corta un puente en Bs. As. y no dejar llegar al trabajo a miles de personas es una afrenta y desabastecer a un país entero una medida justa?.
Quién tome la palabra, que termino utilice y de que manera lo haga, es una disputa eminentemente política. Remite a la legitimidad de las accionar de los distintos actores y a los derechos que posee cada uno. Y esto está muy vinculado al primer conflicto, al de clases, los medios son de propiedad privada y defienden sus intereses por sobre todo.
Ahora si, un conflicto… pero irresoluble
Estos múltiples conflictos remiten en definitiva a la disputa por la apropiación de la renta colectiva, que en Argentina tiene una complicación adicional. Por mérito del lugar que se ocupa en la actual división internacional del trabajo, Argentina exporta productos que consume internamente, alimentos, petróleo y ello vincula la disputa por la renta con el equilibrio de la balanza comercial. La fuente de moneda extranjera, necesaria para adquirir bienes en el exterior, son casi exclusivamente los ingresos vía exportaciones, compuestas a su vez de muchos productos que son bienes salario. Cuando hay crecimiento interno, por un lado, se incrementa la demanda de estos bienes y disminuye el saldo exportable y la cantidad de divisas. Por otro, aumenta la demanda de productos manufacturados, lo que conlleva una mayor actividad industrial, abastecida de insumos importados, con lo cual aumentan las importaciones. Ambas repercuten negativamente en el saldo de la balanza comercial. El punto límite de esta fase del ciclo es la falta de divisas. Para obtenerlas, es necesaria una fase contractiva en el crecimiento de la economía, lo que redunda en una menor actividad industrial, una caída de la demanda doméstica y mayores beneficios para los sectores orientados al mercado externo, “el campo” entre otros. Una vez resuelto el “cuello de botella” de la falta de divisas, el bloque conformado por industriales y trabajadores presionaran al Estado para recuperar los recursos transferidos hacia la burguesía agroexportadora, por lo que se reinicia la fase expansiva del ciclo al incrementarse los salarios y la actividad industrial.
Me cansaron las telenovelas y películas malas
A la gran complejidad de este problema, su larga historia en la Argentina, y su carácter de irresoluble mientras se mantenga la actual división internacional del trabajo, se le agregan ahora nuevos elementos que cambian el escenario: el ingreso de China al mercado mundial, el elevado precio internacional de las commodities, la aparición de los pooles sojeros, la desaparición del “partido militar”, al cual muchas veces las entidades agrarias recurrían para que defendieran sus intereses, etc.). Todo ello, hace necesario actualizar la graduación de los lentes… sino queremos seguir viendo dos bultos indiferenciados y buscando a tientas cual es el bueno y cual el malo.
Marcelo Panero, 28 marzo 2008
Cuando uno mira desde bastante lejos, o tiene alguna aguda dificultad visual, suele percibir las cosas de manera difusa y distinguirlas solamente, por grandes contrastes, en dos grandes bloques, negro y blanco. Cuando uno va aproximándose, lo que era una unidad indiferenciada empieza a mostrarse como un conjunto de partes que no necesariamente conforman lo mismo. Suele ocurrir así también cuando se analizan algunos conflictos. El actual “conflicto del campo”, desatado a partir de la decisión del gobierno nacional de elevar y hacer móviles las retenciones a la exportación de soja y girasol y bajar menos de un punto la de maíz y trigo, no escapa a tal lógica.
Desde lejos, o con mirada corta.
Las partes directamente implicadas en el conflicto, “el campo” y el gobierno nacional, intentaron mostrarlo como una disputa entre dos bandos, “buenos” y “malos” (cada uno sabrá donde ubicaba cada lado). “El campo” argumenta lo que siempre. Que a ellos se les debe la recuperación del país tras el colapso de 2001-2002, solo a ellos; que son la base de la economía argentina, solo ellos arriesgan, se esfuerzan y producen; que con la plata que “les sacan” a ellos el gobierno puede sostener el clientelismo que luego le da victorias electorales. Que la riqueza, en definitiva, es solamente creada por ellos y que el resto del país vive a su costa. Ellos, ellos y ellos. Ubican al gobierno como un ente voraz y corrupto, que “no entiende nada del campo” (hasta ahora, salvo el primer tiempo de Duhalde, no recuerdo gobierno que, a juicio de ellos, haga bien las cosas). Así abundan, ahora y antes, las calificaciones a funcionarios del gobierno (Solo para refrescar la memoria, recordemos las palabras de Analía Quiroga, dirigente de una de las entidades rurales, que hace unos años tildó de ignorante a Kirchner; del entonces vice de CARTEZ, Ricardo Ossela, que los denominó un gobierno montonero; en estos días a “Lustó” -así estaba escrito en algunos carteles en los cortes el nombre del actual ministro de Economía, Martín Lousteau- de “no haber cruzado nunca la Gral. Paz”; “soberbia” a Cristina Fernández).
Del lado contrario, el gobierno, los unifica a todos bajo el rótulo de “la oligarquía terrateniente”. Son todos lo mismo. Dice el gobierno: con Menem les fue mal (a todos) y ahora la están “levantando con pala”, nunca “ganaron tanto como en estos años” (todos por igual). “Angurrientos” les había dicho el entonces ministro Lavagna, “insensibles”, “antipatria”, “gorilas”, entre otros, han sido los calificativos. Duros por cierto, injustos para algunos también.
Estos relatos, de ambas partes, i) reducen la problemática a un solo conflicto. ii) pretenden legitimar sus posiciones en argumentos morales: buenos contra malos. iii) emplean categorías de análisis reduccionistas e insuficientes. Un análisis de estas características no dista mucho del guión de una telenovela berreta o de película holliwoodense barata, y ayuda verdaderamente muy poco a entender las cosas. Menos a un intento de resolución. Por el contrario, creo que: i) no estamos frente a uno, sino ante varios conflictos, simultáneos y superpuestos; ii) las disputas remiten, en el fondo, a la distribución de la renta colectiva, por lo tanto acá no hay buenos y malos, hay actores interesados; iii) el escenario ha cambiado, por lo tanto las viejas categorías son insuficientes para entender lo que ocurre.
Conflictos (con s al final)
Los empresarios del campo de la pampa húmeda, el litoral y algunas provincias norteñas, la pampa húmeda extendida a partir de que las nuevas tecnologías y cultivos permiten utilizar tierras antes marginales, básicamente productores de cereales, oleaginosas, carne y leche, son los que se autodenominan “el campo”. Ellos están llevando a cabo tres medidas de fuerza simultáneamente: primero, han dejado de producir o de comercializar los productos de sus explotaciones; segundo, han cortado las rutas, impidiendo el paso de terceros (lo que es ilegal vale recordarlo); finalmente, como resultado de ambas cosas, provocan desabastecimiento de productos al resto de la población. Esta triple medida de fuerza que lleva hoy ya 16 días ininterrumpidos (y cabe aclarar, sin ningún tipo de represalia) aúna, a mi entender, varios tipos de conflicto diferentes, simultáneos y solapados a veces.
Primero, hay un conflicto de clases. Esto se manifiesta en dos aspectos, al menos: uno material y otro ideológico-cultural. Respecto al primero, sólo quienes poseen el recurso de la propiedad del capital pueden llevar a cabo esta triple medida de fuerza. Un paro obrero puede hacer detener una producción o cortar una ruta, pero no disponer sobre bienes cuya propiedad no poseen. Por otra parte, los “cacerolazos” en Barrio Norte, Recoleta y Belgrano en la Capital Federal en apoyo al “campo” ratifican el carácter de clase de la protesta (con esto no quiero decir que este gobierno sea el representante de la clase trabajadora, porque creo que no es así). Pero me parece que la más cruda expresión del conflicto de clases (no exento de connotaciones raciales) se da en el plano ideológico-cultural, en particular el diferente tratamiento que tienen estas medidas de fuerza en relación a otras llevadas a cabo por sectores del trabajo o desocupados. Quienes protestaban en Plaza de Mayo en contra de las retenciones eran “ciudadanos”, quienes se manifestaron a favor del gobierno eran “piqueteros” (Noticiero de América TV, miércoles por la noche) ¿Acaso los “piqueteros” no son ciudadanos?. Cuando, en otras ocasiones, desocupados o asalariados cortaban rutas, muchos de los sectores que ahora están impidiendo el paso, y “sus” medios de comunicación (otra cosa que demuestra el carácter de clase), clamaban por la ilegalidad de estas medidas y por el restablecimiento del orden. ¿Y ahora porque tanto silencio frente a la misma metodología? ¿Se imaginan lo que se hubiera dicho y pedido si en lugar de morirse un hombre cerca de Canals (Pcia de Cba) porque el piquete agrario le impidió el paso a su ambulancia, esto hubiera ocurrido en un corte hecho por una agrupación de desocupados?. A mi juicio, el diferente enfoque, tratamiento y justificación que se le da a la misma medida, dependiendo de si es llevada a cabo por uno u otro sector social, da cuenta de que no es la misma la vara con la que se mide similar comportamiento, enfoque solo explicable por un posicionamiento de clases distinto. Para agregar algo mas, la frase expresada por el vicepresidente de la SRA, Hugo Biolcatti, acerca de que “el color de la piel” de los que realizaban el piquete agrario era diferente a los que realizaban los demás piquetes y las expresiones de Luis D´Elia manifestando su odio por los blancos de barrio norte, han sido los íconos de esta dimensión del conflicto.
Segundo, esta triple medida de los empresarios agropecuarios es también una disputa con otros sectores empresariales. La protesta se desencadena, en buena parte, por el hecho de que los empresarios de este sector consideran legítimo estar ganando lo que ganan. “Otras veces les ha tocado ganar a otros sectores, esta vez que viene favorable a nosotros nos confiscan la renta”, o “porque no podemos tener una 4X4”, voces como estas informan la protesta. Con lo cual, quiero destacar dos cosas. Por un lado, que es lógico y legítimo el reclamo, cualquiera lo haría si le retienen un alto porcentaje de sus ganancias. Por el otro, que la protesta no radica en una situación de indigencia o pobreza, sino de disminución relativa de rentabilidad, frente a lo que podrían ganar sin retenciones o a lo que ganan otros sectores empresarios. Incluyendo a los sectores no empresarios, habría que pensar que precio tendrían algunos productos de consumo básico sin las retenciones y con estos precios internacionales.
Tercero, hay un conflicto intrasector. Pese a que las cuatro entidades representativas más grandes de los intereses del agro (SRA, FAA, CONINAGRO, CRA) unificaron sus reclamos y realizan conjuntamente la triple medida de fuerza, las diferencias de los productores a los cuales representan son notorias. Hay diferencias en cuanto al tipo de producción, diferencias en cuanto al tamaño de sus explotaciones económicas, y hasta en cuanto al origen de los capitales que intervienen en el sector. La división mas recurrida es entre “grandes” o de “pooles de siembra” por un lado, y de “pequeños y medianos” (“pym”) productores, por el otro. A mi juicio, la triple protesta implementada apunta también a evitar las “salidas individuales”, el problema del colado en la terminología de la acción colectiva. El colado es quien mientras otros protestan, él sigue trabajando y no asume los costos, pero que si hay beneficios, como estos son colectivos, se verá beneficiado también. Los “pym”, de presencia mayoritaria en los cortes, son, en este caso, quienes estarían impidiendo que los mas “grandes” jueguen al colado.
Ahora, si los “pym” están disgustados porque el gobierno los trata a todos por igual, y es cierto que las retenciones no discriminan a pequeños y grandes y afectan a todos, ir todos juntos en las medidas de fuerza, ¿no es dar razón a quienes los califican como parte de lo mismo?, ¿Por qué tengo que creer que un “pym” quiere que se limite a los “grandes” cuando están junto a ellos en la pelea?; ¿Por qué tengo que creer que no quieren la “sojización” cuando se realizan tamañas medidas de fuerza justo cuando una disposición apunta a bajar la rentabilidad relativa precisamente de este cultivo?. ¿O es que, en el fondo, sigue vigente la creencia de que el sector agropecuario en conjunto debe tener un trato privilegiado (porque son quienes “han hecho este país”) y, dentro del sector, los “pym”, además, deben tener un trato preferencial solo ante los grandes del agro?
Por ultimo, hay un fuerte conflicto por los significados de las palabras. Los términos utilizados para referirse al tema, al comportamiento de los distintos actores, dan cuenta también de una disputa por la legitimidad del accionar y de los reclamos. La mencionada división entre “piqueteros” y “ciudadanos” no es un mero juego de palabras, es una diferenciación que pone de manifiesto quienes, a juicio de quien lo dice, tiene derecho a protestar y quien no. (Recordemos que la idea de ciudadanía remite a quienes tienen derechos políticos).
Impedir el paso de alguien en una ruta, medida ilegal repito, no es calificada como un hecho de violencia si es llevada a cabo por un empresario y sí lo es si la hace un desocupado. Amenazar con romperle una goma a un vehículo no es un hecho de intimidación, pero si lo es la presencia de D´Elia en Plaza de Mayo (aclaro que no comparto en absoluto su metodología y expresiones). Protestar por la disminución de la rentabilidad empresaria en un país con gente que come de la basura, ¿es justo y legítimo? ¿Si un desocupado corta un puente en Bs. As. y no dejar llegar al trabajo a miles de personas es una afrenta y desabastecer a un país entero una medida justa?.
Quién tome la palabra, que termino utilice y de que manera lo haga, es una disputa eminentemente política. Remite a la legitimidad de las accionar de los distintos actores y a los derechos que posee cada uno. Y esto está muy vinculado al primer conflicto, al de clases, los medios son de propiedad privada y defienden sus intereses por sobre todo.
Ahora si, un conflicto… pero irresoluble
Estos múltiples conflictos remiten en definitiva a la disputa por la apropiación de la renta colectiva, que en Argentina tiene una complicación adicional. Por mérito del lugar que se ocupa en la actual división internacional del trabajo, Argentina exporta productos que consume internamente, alimentos, petróleo y ello vincula la disputa por la renta con el equilibrio de la balanza comercial. La fuente de moneda extranjera, necesaria para adquirir bienes en el exterior, son casi exclusivamente los ingresos vía exportaciones, compuestas a su vez de muchos productos que son bienes salario. Cuando hay crecimiento interno, por un lado, se incrementa la demanda de estos bienes y disminuye el saldo exportable y la cantidad de divisas. Por otro, aumenta la demanda de productos manufacturados, lo que conlleva una mayor actividad industrial, abastecida de insumos importados, con lo cual aumentan las importaciones. Ambas repercuten negativamente en el saldo de la balanza comercial. El punto límite de esta fase del ciclo es la falta de divisas. Para obtenerlas, es necesaria una fase contractiva en el crecimiento de la economía, lo que redunda en una menor actividad industrial, una caída de la demanda doméstica y mayores beneficios para los sectores orientados al mercado externo, “el campo” entre otros. Una vez resuelto el “cuello de botella” de la falta de divisas, el bloque conformado por industriales y trabajadores presionaran al Estado para recuperar los recursos transferidos hacia la burguesía agroexportadora, por lo que se reinicia la fase expansiva del ciclo al incrementarse los salarios y la actividad industrial.
Me cansaron las telenovelas y películas malas
A la gran complejidad de este problema, su larga historia en la Argentina, y su carácter de irresoluble mientras se mantenga la actual división internacional del trabajo, se le agregan ahora nuevos elementos que cambian el escenario: el ingreso de China al mercado mundial, el elevado precio internacional de las commodities, la aparición de los pooles sojeros, la desaparición del “partido militar”, al cual muchas veces las entidades agrarias recurrían para que defendieran sus intereses, etc.). Todo ello, hace necesario actualizar la graduación de los lentes… sino queremos seguir viendo dos bultos indiferenciados y buscando a tientas cual es el bueno y cual el malo.
Marcelo Panero, 28 marzo 2008
26 mar 2008
El del 25 de Marzo 2008, un discurso insuficiente de CFK
Por Valeria Brusco
El conflicto que produjo el anuncio de un nuevo esquema de retenciones móviles a las exportaciones agrícolas es obviamente uno de tipo distributivo. No hay ninguna novedad en afirmar que la decisión del poder ejecutivo sobre a quien cobrarles impuestos (en este caso, retenciones) y luego a quien destinar esos recursos es ‘la’ decisión política por excelencia. Cuanto, cómo, a quien y para qué.Que hay sectores en la economía con intereses propios, tampoco es noticia: la industria pide protección o liberalizaciones, los servicios piden beneficios de radicación de empresas o protección a las empresas locales, los trabajadores nucleados en los gremios piden aumentos de salarios, el capital financiero pide que no le pongan restricciones, que no le suban las tasas de interés, etc. En este caso, los propietarios de las tierras cultivables ¿piden todos lo mismo? Pareciera que sí, aunque creo que es un error afirmarlo livianamente.El discurso de la presidenta no fue, desde mi punto de vista, irritante como tantos comunicadores lo calificaron. En todo caso, hay estilos, personalidades (Menem no era soberbio pero era otras cosas peores, y su cultivo de la simpatía no le impidió cometer actos ilícitos) pero creo que la presidenta configuró un 'otro', un destinatario del discurso que resultó , al menos, incorrecto. CFK se dirigió a los productores rurales, a los beneficiarios de altísimas tasas de rentabilidad en los últimos años, y no distinguió a grandes y chicos.No son lo mismo los pools de siembra, los grandes acopiadores que eligen cuando exportan según el precio internacional que los pequeños chacareros que resistieron el embate de los que alquilan campos y siguen firmes. Ellos venden cuando levantan la siembra: si el precio es bajo no hay tu tía para ellos.CFK logró poner en un mismo frente a pequeños y grandes, con un claro beneficio para los grandes, por cierto. Los pequeños tiene legitimidad, apoyo de la sociedad, de los intendentes, porque son los ‘proletarios’, los laburantes, los gringos de la pampa húmeda que trabajan de sol a sol. Los grandes se escudan en ellos, y gozan ahora de una posición en el mapa ideológico que no es la que tienen verdadera o históricamente, al menos.Los grandes productores se enfurecen contra la intervención estatal de la economía. Igual que lo hacen los librecambistas de épocas militares o del propio gobierno de Menem. Aducen razones de justicia, ¿Cuál justicia, señores? Hay pobres y ricos en una sociedad y hay que repartir, equilibrar, y para ello hace falta intervenir.La discrecionalidad en el uso de los recursos centrales (del gobierno nacional y también del gobierno provincial que no le manda proporcionalmente iguales cantidades a todos los municipios) es justamente como la palabra lo indica, injusto, discrecional.Pero las retenciones no entran en el esquema de coparticipación, como me recordó la ex diputada provincial María Eugenia Taquela hoy. La coparticipación se calcula para decirlo de modo muy simple en base a indicadores de pobreza, población y demás de cada provincia ( y desde hace muchos años es una ley que no se cumple, sino que se ejecuta 'a ojo'). Es probable que Córdoba pudiera recibir aún menos que lo que recibe actualemente cuando se recalculara. Es decir, las retenciones no van en la misma bolsa que coparticipación de impuestos.Sí considero adecuado en este marco la discusión de otras decisiones, por ejemplo el ya mítico y rimbombante proyecto de un tren rápido. Ese dinero no entra en ningun calculo de pobreza o necesidad o desarrollo sino que se otorga a los gobernadores aliados.Por lo tanto, hay discusiones que no trazan líneas claras entre las posiciones a favor o en contra. Yo, por ejemplo- y no porque interese mi posición particular, lo hago como ejercicio de discusión de argumentos- estoy a favor de una mejor distribución de ingresos y por lo tanto prefiero que a los grandes se les cobre mas que a los pequeños (no hay espacio para agregar elementos como el factor multiplicador de la economía: el campo sin agregar elaboración es un empleador de pocos, tiene leyes laborales anacrónicas y por lo tanto su peso en el desarrollo a nivel colectivo debe ser administrado por el poder central). Mi intención es señalar que CFK y sus colaboradores deberían aclarar el mapa del conflicto para que no estemos en contra de los que no estamos en contra.También, en esto de posicionarse crítica pero claramente, estoy a favor de la no discrecionalidad en la distribución de recursos públicos. No creo que debamos oir que ‘el campo’ es un juez que arbitrará mejores esquemas de distribución. No hay tal entidad - o por lo menos en este conflicto- de intereses monolíticos e inconfundibles. Hace falta que el discurso sea mas claro en cuanto a ganadores y perdedores, ¿no le parece?
El conflicto que produjo el anuncio de un nuevo esquema de retenciones móviles a las exportaciones agrícolas es obviamente uno de tipo distributivo. No hay ninguna novedad en afirmar que la decisión del poder ejecutivo sobre a quien cobrarles impuestos (en este caso, retenciones) y luego a quien destinar esos recursos es ‘la’ decisión política por excelencia. Cuanto, cómo, a quien y para qué.Que hay sectores en la economía con intereses propios, tampoco es noticia: la industria pide protección o liberalizaciones, los servicios piden beneficios de radicación de empresas o protección a las empresas locales, los trabajadores nucleados en los gremios piden aumentos de salarios, el capital financiero pide que no le pongan restricciones, que no le suban las tasas de interés, etc. En este caso, los propietarios de las tierras cultivables ¿piden todos lo mismo? Pareciera que sí, aunque creo que es un error afirmarlo livianamente.El discurso de la presidenta no fue, desde mi punto de vista, irritante como tantos comunicadores lo calificaron. En todo caso, hay estilos, personalidades (Menem no era soberbio pero era otras cosas peores, y su cultivo de la simpatía no le impidió cometer actos ilícitos) pero creo que la presidenta configuró un 'otro', un destinatario del discurso que resultó , al menos, incorrecto. CFK se dirigió a los productores rurales, a los beneficiarios de altísimas tasas de rentabilidad en los últimos años, y no distinguió a grandes y chicos.No son lo mismo los pools de siembra, los grandes acopiadores que eligen cuando exportan según el precio internacional que los pequeños chacareros que resistieron el embate de los que alquilan campos y siguen firmes. Ellos venden cuando levantan la siembra: si el precio es bajo no hay tu tía para ellos.CFK logró poner en un mismo frente a pequeños y grandes, con un claro beneficio para los grandes, por cierto. Los pequeños tiene legitimidad, apoyo de la sociedad, de los intendentes, porque son los ‘proletarios’, los laburantes, los gringos de la pampa húmeda que trabajan de sol a sol. Los grandes se escudan en ellos, y gozan ahora de una posición en el mapa ideológico que no es la que tienen verdadera o históricamente, al menos.Los grandes productores se enfurecen contra la intervención estatal de la economía. Igual que lo hacen los librecambistas de épocas militares o del propio gobierno de Menem. Aducen razones de justicia, ¿Cuál justicia, señores? Hay pobres y ricos en una sociedad y hay que repartir, equilibrar, y para ello hace falta intervenir.La discrecionalidad en el uso de los recursos centrales (del gobierno nacional y también del gobierno provincial que no le manda proporcionalmente iguales cantidades a todos los municipios) es justamente como la palabra lo indica, injusto, discrecional.Pero las retenciones no entran en el esquema de coparticipación, como me recordó la ex diputada provincial María Eugenia Taquela hoy. La coparticipación se calcula para decirlo de modo muy simple en base a indicadores de pobreza, población y demás de cada provincia ( y desde hace muchos años es una ley que no se cumple, sino que se ejecuta 'a ojo'). Es probable que Córdoba pudiera recibir aún menos que lo que recibe actualemente cuando se recalculara. Es decir, las retenciones no van en la misma bolsa que coparticipación de impuestos.Sí considero adecuado en este marco la discusión de otras decisiones, por ejemplo el ya mítico y rimbombante proyecto de un tren rápido. Ese dinero no entra en ningun calculo de pobreza o necesidad o desarrollo sino que se otorga a los gobernadores aliados.Por lo tanto, hay discusiones que no trazan líneas claras entre las posiciones a favor o en contra. Yo, por ejemplo- y no porque interese mi posición particular, lo hago como ejercicio de discusión de argumentos- estoy a favor de una mejor distribución de ingresos y por lo tanto prefiero que a los grandes se les cobre mas que a los pequeños (no hay espacio para agregar elementos como el factor multiplicador de la economía: el campo sin agregar elaboración es un empleador de pocos, tiene leyes laborales anacrónicas y por lo tanto su peso en el desarrollo a nivel colectivo debe ser administrado por el poder central). Mi intención es señalar que CFK y sus colaboradores deberían aclarar el mapa del conflicto para que no estemos en contra de los que no estamos en contra.También, en esto de posicionarse crítica pero claramente, estoy a favor de la no discrecionalidad en la distribución de recursos públicos. No creo que debamos oir que ‘el campo’ es un juez que arbitrará mejores esquemas de distribución. No hay tal entidad - o por lo menos en este conflicto- de intereses monolíticos e inconfundibles. Hace falta que el discurso sea mas claro en cuanto a ganadores y perdedores, ¿no le parece?
26 ene 2008
BELLEZA, ESTEREOTIPOS Y GÉNERO
Por Valeria Brusco
Guía esta opinión el espíritu de la crítica constructiva. Las mujeres, y sabemos que hay kilómetros de literatura sobre el tema, han inspirado composiciones y sensaciones de las mas variadas a través de la historia, pero, me pregunto, ¿los hombres no?
Mi intención es generar alguna discusión sobre el rol de los medios de comunicación en la difusión de estereotipos de mujer (entre otros) que dificultan un desarrollo social equitativo.
En estos días termina un concurso en el diario cordobés de mayor tirada, La Voz del Interior, sobre La chica del verano. Este invita a votar por la mas linda de las modelos y actrices de la temporada 2008. Yo me preguntaba si una sociedad constituida por una mitad femenina y una mitad masculina no estaba siendo tratada desigualmente.
Las mujeres históricamente han dado importantes luchas por hacerse un lugar en el mundo público. Sabemos de las reivindicaciones de las sufragistas a fines del siglo 19, de las dificultades para , luego de ser habilitadas para votar, ser elegidas, y también escuchamos de las dificultades para acceder a empleos con igual salario que sus pares hombres. También sabemos por los informes de organismos como UNICEF y PNUD que la pobreza afecta en el mundo especialmente a las mujeres, quienes están culturalmente encargadas de la reproducción en el hogar, o sea, el cuidado de la familia (hijos y mayores, muchas veces)
En este proceso largo y contínuo, han habido sustantivos avances, en algunos países mas que en otros. Incluso dentro de un mismo país, hay regiones, provincias, en las que la situación es menos desalentadora. Entonces, ¿no podría el diario más importante de Córdoba reflejar que en esta sociedad las mujeres tienen un lugar más allá del estereotipo de la belleza física?
Quizás mi crítica esté fuera de lugar en una época del año en que se acentúa el costado de show y de verano de las noticias. Si así fuera, y debiéramos relajar las seriedad del tema en pos de un concurso liviano que busca hacer que la temporada tenga sabor diferente ¿porqué no hacer un concurso para que votemos al hombre mas lindo y mas interesante ¿ Será que no hay suficientes personajes en las obras de Carlos Paz? O será que los hombres han adoptado un papel social que los hace 'los que miran, pero no los mirados’? Creo que podría ser, además de divertido, aleccionador plantearnos estas preguntas sin prejuicios.
Guía esta opinión el espíritu de la crítica constructiva. Las mujeres, y sabemos que hay kilómetros de literatura sobre el tema, han inspirado composiciones y sensaciones de las mas variadas a través de la historia, pero, me pregunto, ¿los hombres no?
Mi intención es generar alguna discusión sobre el rol de los medios de comunicación en la difusión de estereotipos de mujer (entre otros) que dificultan un desarrollo social equitativo.
En estos días termina un concurso en el diario cordobés de mayor tirada, La Voz del Interior, sobre La chica del verano. Este invita a votar por la mas linda de las modelos y actrices de la temporada 2008. Yo me preguntaba si una sociedad constituida por una mitad femenina y una mitad masculina no estaba siendo tratada desigualmente.
Las mujeres históricamente han dado importantes luchas por hacerse un lugar en el mundo público. Sabemos de las reivindicaciones de las sufragistas a fines del siglo 19, de las dificultades para , luego de ser habilitadas para votar, ser elegidas, y también escuchamos de las dificultades para acceder a empleos con igual salario que sus pares hombres. También sabemos por los informes de organismos como UNICEF y PNUD que la pobreza afecta en el mundo especialmente a las mujeres, quienes están culturalmente encargadas de la reproducción en el hogar, o sea, el cuidado de la familia (hijos y mayores, muchas veces)
En este proceso largo y contínuo, han habido sustantivos avances, en algunos países mas que en otros. Incluso dentro de un mismo país, hay regiones, provincias, en las que la situación es menos desalentadora. Entonces, ¿no podría el diario más importante de Córdoba reflejar que en esta sociedad las mujeres tienen un lugar más allá del estereotipo de la belleza física?
Quizás mi crítica esté fuera de lugar en una época del año en que se acentúa el costado de show y de verano de las noticias. Si así fuera, y debiéramos relajar las seriedad del tema en pos de un concurso liviano que busca hacer que la temporada tenga sabor diferente ¿porqué no hacer un concurso para que votemos al hombre mas lindo y mas interesante ¿ Será que no hay suficientes personajes en las obras de Carlos Paz? O será que los hombres han adoptado un papel social que los hace 'los que miran, pero no los mirados’? Creo que podría ser, además de divertido, aleccionador plantearnos estas preguntas sin prejuicios.
2 ene 2008
Año nuevo, reformas políticas
El 2008 fue un año especialmente provocador en cuanto a reforma política en Argentina. Las elecciones nacionales, las provinciales, su convocatoria y las candidaturas fueron motivo de discusión.
Llevamos adelante una encuesta a expertos sobre partidos políticos y reforma política que está siendo procesada y estará publicada en breve en esta página (Hay algunos extractos de respuestas publicados ya en meses anteriores)
Para mayor info escribir a Valeriabrusco@ciudad.com.ar
Llevamos adelante una encuesta a expertos sobre partidos políticos y reforma política que está siendo procesada y estará publicada en breve en esta página (Hay algunos extractos de respuestas publicados ya en meses anteriores)
Para mayor info escribir a Valeriabrusco@ciudad.com.ar
5 dic 2007
El debate debe continuar. Segunda reunión de discusión sobre Reforma Política (2007)
2 dic 2007
La Reforma Política Posible. Foro en La Voz del Interior, martes 4 de diciembre 2007

Aunque el evento es de acceso libre y gratuito, se cursarán invitaciones personales a funcionarios municipales, provinciales y nacionales de los poderes judicial, ejecutivo y legislativo. Además y muy especialmente, se invitará a los miembros de la comisión asesora para la reforma política de la provincia de Córdoba, que coordina Daniel Zovatto.
Reformas posibles
Por Valeria Brusco
Los años 90 fueron de muerte para la política. La estabilidad económica, la paridad del dólar y los ajustes de estado recetados, se discutían con pizza y champán. El credo rezaba 'muera la política, que genera gastos, ahorremos'. Con el estallido del 2001, esa consideración de la política se agravó al punto de sostener que la única posibilidad estaba en la sociedad civil, directamente organizada y no a travésde partidos políticos. Para ello hubo propuestas como la de pasar a un sistema uninominal, que no quiere decir mas que 'un nombre' (ese sistema elimina la lista de diputados y la reemplaza por un candidato de un circuito mas pequeño, en el cual el que saca mas votos gana, sindejar lugar a la representación de minorías) Otra propuesta consistía en suspender el monopolio de los partidos políticos para presentar candidaturas. Se proponía que loscandidatos pudieran ser miembros independientes de la sociedad, lo cual implicaba que no propusieran programas organizados ideológicamente sino propuestas personalessostenidas en la imagen del candidato.
Conviene analizar uno de los corolarios de esta posición ‘anti política’ que ganó tantos adeptos y se convirtió en el discurso políticamente correcto (paradójicamente).
Los mapas ideológicos se consideran irrelevantes e incluso perniciosos para los sectores que proponen estas modificaciones y en cambio, cobra peso el discurso tranquilizador y amable de 'la gente'. Se pasa de discutir propuestas que tienen impacto en distintosgrupos sociales, a hablar de lo que le importa a la gente. Es necesario señalar, en estos tiempos de renovación en la discusión política, que 'la gente' no es un colectivo homogéneo, que hay gente que paga pocos impuestos y tiene altos ingresos, quehay gente que no accede a la educación pública o al transporte, que hay gente que sufre la precariedad laboral, etc. Todos ellos son 'gente' que no puede ser tratada con la misma política. Y en estos conflictos reside la esencia de la política, en priorizar ciertoscolectivos sociales y sus intereses, sobre otros.
Los encargados de organizar las ideas y propuestas para definir estas políticas son los partidos políticos, que en base a sus prioridades consiguen agrupar simpatizantes,elaborar estrategias para ganar elecciones y llegado el momento poner en marcha las propuestas que priorizan.Los tiempos de la política como mala palabra felizmente pasaron, aunque quedaron las consecuencias, entre otras: una de las peores distribuciones del ingreso en mucho tiempo,fragmentación y crisis de los partidos políticos y bajos niveles de participación política (incluso en áreas antes impensables, como el acto de ir a votar o defiscalizar o presidir mesas electorales). Estas dificultades en términos electorales nos han puesto a trabajar. Celebro que estemos empezando a escuchar en diversos ámbitos 'hay que fortalecer los partidos políticos' ' las ongs son muy importantes pero sin partidos no hay democracia' Celebro que políticos, académicos y periodistas compartamos un espacio, nos escuchemos y discutamos argumentos sobre reforma política. Una reforma que podría abordar cuestiones cruciales como el de los padrones de afiliados partidarios, de la justicia electoral necesaria, del sistema de traducción de votos en bancas en la legislatura, del sistema de doble vuelta, de alianzas y sumatorias, de organización de autoridades de mesa, de fechas de elecciones locales y provinciales, de financiamiento y publicidad de los partidos, de los instrumentos de votación (boleta única), etc.
En una época en que la política está viva, representantes de la acción política, de la investigación académica y de la comunicación se sientan juntos en un foro el 4 dediciembre 2007 en el Auditorio Carlos Ortiz de la Voz del Interior para seguir pensando en una reforma política posible.
Los años 90 fueron de muerte para la política. La estabilidad económica, la paridad del dólar y los ajustes de estado recetados, se discutían con pizza y champán. El credo rezaba 'muera la política, que genera gastos, ahorremos'. Con el estallido del 2001, esa consideración de la política se agravó al punto de sostener que la única posibilidad estaba en la sociedad civil, directamente organizada y no a travésde partidos políticos. Para ello hubo propuestas como la de pasar a un sistema uninominal, que no quiere decir mas que 'un nombre' (ese sistema elimina la lista de diputados y la reemplaza por un candidato de un circuito mas pequeño, en el cual el que saca mas votos gana, sindejar lugar a la representación de minorías) Otra propuesta consistía en suspender el monopolio de los partidos políticos para presentar candidaturas. Se proponía que loscandidatos pudieran ser miembros independientes de la sociedad, lo cual implicaba que no propusieran programas organizados ideológicamente sino propuestas personalessostenidas en la imagen del candidato.
Conviene analizar uno de los corolarios de esta posición ‘anti política’ que ganó tantos adeptos y se convirtió en el discurso políticamente correcto (paradójicamente).
Los mapas ideológicos se consideran irrelevantes e incluso perniciosos para los sectores que proponen estas modificaciones y en cambio, cobra peso el discurso tranquilizador y amable de 'la gente'. Se pasa de discutir propuestas que tienen impacto en distintosgrupos sociales, a hablar de lo que le importa a la gente. Es necesario señalar, en estos tiempos de renovación en la discusión política, que 'la gente' no es un colectivo homogéneo, que hay gente que paga pocos impuestos y tiene altos ingresos, quehay gente que no accede a la educación pública o al transporte, que hay gente que sufre la precariedad laboral, etc. Todos ellos son 'gente' que no puede ser tratada con la misma política. Y en estos conflictos reside la esencia de la política, en priorizar ciertoscolectivos sociales y sus intereses, sobre otros.
Los encargados de organizar las ideas y propuestas para definir estas políticas son los partidos políticos, que en base a sus prioridades consiguen agrupar simpatizantes,elaborar estrategias para ganar elecciones y llegado el momento poner en marcha las propuestas que priorizan.Los tiempos de la política como mala palabra felizmente pasaron, aunque quedaron las consecuencias, entre otras: una de las peores distribuciones del ingreso en mucho tiempo,fragmentación y crisis de los partidos políticos y bajos niveles de participación política (incluso en áreas antes impensables, como el acto de ir a votar o defiscalizar o presidir mesas electorales). Estas dificultades en términos electorales nos han puesto a trabajar. Celebro que estemos empezando a escuchar en diversos ámbitos 'hay que fortalecer los partidos políticos' ' las ongs son muy importantes pero sin partidos no hay democracia' Celebro que políticos, académicos y periodistas compartamos un espacio, nos escuchemos y discutamos argumentos sobre reforma política. Una reforma que podría abordar cuestiones cruciales como el de los padrones de afiliados partidarios, de la justicia electoral necesaria, del sistema de traducción de votos en bancas en la legislatura, del sistema de doble vuelta, de alianzas y sumatorias, de organización de autoridades de mesa, de fechas de elecciones locales y provinciales, de financiamiento y publicidad de los partidos, de los instrumentos de votación (boleta única), etc.
En una época en que la política está viva, representantes de la acción política, de la investigación académica y de la comunicación se sientan juntos en un foro el 4 dediciembre 2007 en el Auditorio Carlos Ortiz de la Voz del Interior para seguir pensando en una reforma política posible.
5 nov 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
